El Lehendakari anuncia la convocatoria urgente del Grupo para la Defensa Industrial para analizar el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre la economía vasca y coordinar medidas de contingencia.
Un censo oficial ha permitido identificar 42 empresas vascas y 63 instalaciones industriales y comerciales que sufren las consecuencias directas de la escalada.\nEl Lehendakari Imanol Pradales insistió en que, aunque no podemos cambiar el tablero geopolítico mundial, sí podemos reaccionar con rapidez para proteger nuestra industria.\nEsta mañana se ha anunciado la convocatoria urgente del Grupo para la #Defensa Industrial para analizar con el conjunto de instituciones, clústeres, empresas y agentes las consecuencias del conflicto en Oriente Medio.
La reunión se celebrará el próximo miércoles con el objetivo de activar mecanismos de monitorización permanente, reforzar la coordinación con los clústeres industriales y diseñar medidas de contingencia ante un escenario que podría prolongarse durante meses.\nDesde Bruselas, el Lehendakari mantuvo una videoconferencia con los consejeros de Hacienda, Noel d’Anjou, y de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, para compartir análisis sobre las repercusiones en la #economía vasca y el impacto en los mercados.
La escalada bélica en Oriente Medio, dijo, no es un conflicto lejano: representa hoy la mayor amenaza energética y logística para la #industria vasca desde al menos 2022.\nLas autoridades vascas han detectado 42 empresas y 63 implantaciones industriales y comerciales afectadas de forma directa por la escalada, y advertido de que el impacto se extiende más allá de las operaciones puntuales.
En la economía vasca
Se observa una fuerte tensión en los mercados de energía, con incrementos en los precios del petróleo, del gas y de la electricidad, lo que se traduce en costes adicionales para el tejido productivo, estimables en decenas de millones de euros para Euskadi si la situación se mantiene.\nParalelamente, el conflicto está dejando huella en las cadenas de suministro y en el transporte marítimo internacional. El cierre del Estrecho de Ormuz y la inestabilidad en el Mar Rojo obligan a desviar rutas comerciales hacia el Cabo de Buena Esperanza, con el consiguiente aumento de costes logísticos, retrasos en entregas y tensiones en el suministro de materias primas.\nSi la situación se prolonga, podría generar un impacto macroeconómico relevante en Europa y, de manera particular, en la economía vasca. En Euskadi, los sectores que podrían ver más afectaciones son la siderurgia, la metalurgia, la automoción, la industria química y petroquímica, pilares del tejido industrial de la región.\nEn los últimos años hemos aprendido algo importante: desde Euskadi no depende de nosotros cambiar el tablero geopolítico mundial, pero sí gestionar la respuesta con rapidez para proteger nuestra producción.
La experiencia demuestra que cuanto más temprano se actúe, menor será la magnitud del daño, como se demostró durante la pandemia, durante la crisis de Ucrania y ante tensiones comerciales y aranceles.\nPor ello, el Lehendakari ha convocado de nuevo al Grupo para la Defensa Industrial, que celebrará una sesión el próximo miércoles para activar mecanismos de monitorización, reforzar la coordinación con clústeres y diseñar medidas de contingencia ante un escenario que podría prolongarse durante semanas o meses.
La industria vasca ha mostrado múltiples veces su capacidad de resistencia, y el Gobierno #Vasco se compromete a actuar con la misma determinación: anticipándose, acompañando al tejido productivo y defendiendo nuestra capacidad productiva.\nEste es la cuarta reunión del Grupo para la Defensa Industrial desde su creación en febrero de 2025. Este foro, integrado por el Gobierno Vasco, las cámaras de comercio, las diputaciones forales, los agentes sociales, los representantes de los clústeres y del tejido productivo, tiene como objetivo compartir diagnósticos de la realidad económica global, seguir de cerca los sectores más expuestos, identificar políticas e instrumentos de apoyo y activar nuevas capacidades para convertir las dificultades en oportunidades, también como impulso para la reindustrialización regional.\nA modo de contexto histórico, Euskadi ha venido utilizando mecanismos de defensa industrial durante crisis anteriores, incluyendo respuestas rápidas a la pandemia y a periodos de tensión en mercados energéticos y comerciales, con el fin de proteger empleo y producción.
