Análisis de la situación climática en Euskadi durante enero: lluvias superiores a la media, rachas de viento extremas y oleaje, acompañado de un aumento de avisos ante la meteorología adversa, con contexto histórico de la variabilidad climática de la región.
La Agencia Vasca de Meteorología, Euskalmet, indicó que el mes fue mayormente húmedo en gran parte del territorio, especialmente en el litoral y en la zona nordeste de Álava, mientras que las temperaturas medias se mantuvieron dentro de los valores normales, muy cercanos al promedio del periodo 1991-2020.
Según Euskalmet, enero registró precipitaciones superiores a lo habitual, sobre todo en las áreas costeras y en la vertiente cantábrica, con acumulados que, en varias zonas, superaron el umbral de lo que se considera lluvioso para un mes de invierno.
En contraposición, las cifras más bajas se localizaron en el eje del Ebro, lo que resalta la distribución irregular de las lluvias durante el mes.
El número de días con precipitaciones fue muy superior a lo normal, con un rango que osciló entre 14 y 19 jornadas de lluvia en las capitales vascas.
Se destacan cinco episodios de precipitaciones especialmente abundantes, algunos acompañados de nieve en cotas bajas y de chubascos intensos. Las temperaturas medias mensuales se mantuvieron dentro de parámetros estacionales: entre 8 y 10 °C en la costa y alrededor de 5 °C en la Llanada Alavesa.
El mes comenzó con un episodio frío significativo, vinculado a la llegada de aire de origen ártico y a la borrasca denominada “Francis”, que provocó descensos de las temperaturas mínimas en torno a la víspera y al día de Reyes, con anomalías negativas que llegaron a superarse en varias jornadas.
A mediados y finales de mes se registraron días notablemente templados, con temperaturas máximas que rozaron los 20 °C en puntos de la vertiente cantábrica.
En esos periodos cálidos, se observó un descenso de las diferencias térmicas y una menor sensación de frío para la época, sin dejar de lado el componente ventoso que siguió presente en diversas zonas.
El #viento fue uno de los fenómenos más destacados del mes
El viento fue uno de los fenómenos más destacados del mes, con rachas muy fuertes en varios episodios hacia el final de enero. Se registraron valores que superaron los 150 km/h en zonas expuestas; en otros puntos se alcanzaron más de 140 km/h y, incluso, 100 km/h en áreas protegidas.
Este vendaval fue acompañado de periodos de fuerte oleaje, con alturas de ola significativamente elevadas durante varios días, especialmente entre el 25 y el 26 de enero, coincidiendo con la borrasca Ingrid.
Estos fenómenos fueron acompañados por episodios de mala mar que complicaron las labores marítimas y la seguridad costera.
En conjunto, la #meteorología adversa que caracterizó el mes estuvo marcada por un flujo continuo de borrascas atlánticas, que aportaron viento sostenido, lluvia intensa, nieve en cotas bajas y heladas puntuales.
El Gobierno Vasco activó 55 avisos amarillos y 6 alertas naranjas, la mayoría asociadas a temporales de viento y a riesgo marítimo-costero, lo que refleja una respuesta preventiva ante situaciones de alto riesgo para la población, la agricultura, el transporte y las actividades portuarias.
Históricamente, enero en #Euskadi ha mostrado variabilidad, con años en los que la humedad y la intensidad de las precipitaciones son moderadas y otros en los que las borrascas atlánticas dominan el panorama.
Este mes, sin embargo, se sitúa entre los periodos más húmedos de la última década, con una mayor frecuencia de episodios de lluvia intensa y rachas de viento extremo que han dejado un salpicado de daños y la necesidad de reforzar los mecanismos de alerta y respuesta ante fenómenos meteorológicos extremos.
