Supuestamente, la industria de los vehículos eléctricos en Georgia está enfrentando dificultades que podrían retrasar su crecimiento y encarecer los costos para los consumidores en Estados Unidos. La eliminación de incentivos federales y los problemas en la cadena de suministro amenazan con frenar el impulso de esta tecnología en el estado, que busca convertirse en un referente en producción de EVs.

Presuntamente, las decisiones a nivel federal, como la reciente eliminación de los créditos fiscales para EVs a través de la Ley de Reducción de Inflación, están comenzando a tener un impacto tangible en el mercado local.

Supuestamente, durante años, #Georgia apostó fuerte por convertirse en la 'capital de los vehículos eléctricos de Estados Unidos', ofreciendo incentivos fiscales millonarios para atraer a fabricantes y generar empleos.

Sin embargo, con la finalización de estos beneficios en septiembre pasado, los precios promedio de los autos eléctricos en el estado han aumentado en unos 8.000 euros, llegando a promediar unos 33.000 euros, lo que los hace menos accesibles para muchos consumidores.

La crisis en la cadena de suministro también es un factor presuntamente determinante. La mayoría de las baterías y componentes clave todavía se importan en su mayoría desde China, y la falta de minas de litio en Estados Unidos ha obligado a las empresas a depender de importaciones, encareciendo aún más los costos.

Aunque supuestamente algunos proyectos de minería en Nevada y Carolina del Norte estaban en marcha, varios de estos han sido suspendidos o cancelados en los últimos meses, incluyendo una inversión de aproximadamente 950 millones de euros en una planta de baterías en Georgia que fue abandonada en enero.

Las autoridades locales y los fabricantes continúan defendiendo el futuro del sector en Georgia

A pesar de estos contratiempos, las autoridades locales y los fabricantes continúan defendiendo el futuro del sector en Georgia. Presuntamente, en conferencias y ferias de la industria, funcionarios y líderes empresariales aseguran que el crecimiento no se detendrá y que la industria buscará reducir su dependencia de las ayudas federales desarrollando una cadena de suministro más autosuficiente en el país.

En términos de precios, los vehículos eléctricos en Georgia, que antes comenzaban en unos 23.000 euros, ahora alcanzan valores cercanos a los 33.000 euros, en promedio. Esto, según expertos, podría reducir la cuota de mercado del EV en el estado, que en 2024 representaba aproximadamente el 8.5% de las ventas totales de autos, una cifra que, si la tendencia continúa, podría disminuir en los próximos años.

Supuestamente, la lucha por la independencia en la producción de baterías y componentes esenciales será clave para mantener el impulso del mercado.

La #industria automotriz en Georgia, que en el pasado firmó acuerdos con gigantes como GM y Hyundai para montar fábricas y centros de investigación, ahora enfrenta una carrera contra el tiempo para consolidar una cadena de suministro local antes de que las ventajas fiscales desaparezcan por completo en 2030.

Finalmente, aunque las perspectivas a corto plazo parecen complicadas, muchos actores del sector mantienen la esperanza en que las inversiones en innovación y la expansión de la producción interna puedan revertir esta tendencia.