Un informe de la Environmental Working Group clasifica alimentos con la mayor y menor presencia de pesticidas y PFAS, y ofrece medidas prácticas para reducir la exposición en casa.
UU. sobre 47 tipos de frutas y verduras para ver cuánta presencia de #pesticidas se detectaba. Su conclusión clave es que muchas de esas piezas de fruta y verdura llevan pesticidas, en algunos casos varios a la vez.
El informe sitúa las listas "Dirty Dozen" y "Clean Fifteen" para distinguir entre lo que llega con más residuos y lo que trae menos. Entre las muestras con más pesticidas aparecieron duraznos, ciruelas, fresas y uvas, según el análisis de la EWG. En esas muestras, más de un tercio dio positivo para uno o más pesticidas, y en algunos casos se detectaron varios compuestos a la vez. El químico más frecuentemente detectado fue el fludioxonil, que se utiliza para evitar moho tras la cosecha. La presencia de PFAS, conocidas como 'sustancias químicas para siempre', también se detectó en una parte de las pruebas, lo que preocupa por su persistencia en el medio ambiente y en el organismo.
La #EWG explicó que el #PFAS es un grupo de sustancias usadas en diversos productos industriales y de consumo, y que algunas de estas sustancias pueden acumularse en las plantas y potencialmente afectar la reproducción y el desarrollo, aunque con brechas de datos importantes.
En el informe se señala que el fludioxonil, pese a su nombre químico, no siempre se clasifica como PFAS por parte de la EPA, lo que revela lagunas en la vigilancia de pesticidas.
Éxito en intervención quirúrgica conjunta a adolescente de 13 años
La Unidad de Coloproctología del Hospital Universitario de La Princesa y el Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Universitario Infantil Niño Jesús han llevado a cabo una exitosa colectomía laparoscópica a un niño de 13 años con Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Esta colaboración entre ambos hospitales provee la mejor asistencia médica para los pacientes con esta patología.La EWG propone medidas simples para reducir la exposición sin renunciar a comer fruta y verdura
¿Y qué puede hacer el consumidor? La EWG propone medidas simples para reducir la exposición sin renunciar a comer fruta y verdura. Comprar versiones orgánicas de las variedades del grupo Dirty Dozen cuando sea posible, o bien elegir más productos del grupo Clean Fifteen; lavar bien las frutas y verduras con agua corriente, o con un enjuague suave; preferir versiones congeladas cuando la opción fresca no esté disponible; y, en general, variar la dieta para no centrarse solo en ciertas frutas o verduras.
Históricamente, la guía de la EWG, que clasifica estos alimentos, se ha publicado cada año desde 2004 y ha generado debate entre científicos, productores y reguladores.
Por su parte, las autoridades estadounidenses señalan que los niveles detectados suelen estar por debajo de los límites de seguridad, aunque reconocen que las exposiciones combinadas a múltiples pesticidas pueden aumentar el riesgo.
Este informe, sin embargo, recuerda a los hogares que controlar la procedencia y la forma de consumir la fruta puede marcar la diferencia en la exposición a pesticidas.
En definitiva, comer sano sigue siendo compatible con una actitud prudente: lavarse las manos, lavar la fruta y buscar opciones variadas para no depender de un solo alimento.
