En su discurso del Estado de la Unión 2026, el presidente estadounidense anunció un nuevo esquema de ahorro para la jubilación y un programa de aportes con emparejamiento, con cifras convertidas a euros para mayor claridad.
Según su equipo, y supuestamente respaldado por aliados del Congreso, la iniciativa busca combinar una #política fiscal favorable con un sistema de ahorro de largo plazo que, según sus impulsores, podría cambiar la forma en que las familias ahorran para el futuro.
El plan, denominado en clave de campaña como 'Trump Accounts', introduciría un conjunto de medidas para favorecer a los menores de edad y a quienes no cuentan con un emparejamiento de aportes por parte de empleadores.
Supuestamente, el programa para niños nacidos entre 2025 y 2028 podría incluir un depósito inicial de 920 euros por cada niño elegible, equivalente a unos 1.000 dólares en la visión de política pública presentada, con la promesa de que el Estado iguale parte de los aportes de los cuidadores hasta un tope anual.
Este emparejamiento, que se presentaría como una especie de ayuda para iniciar la inversión en carteras vinculadas a índices o fondos mutuos, estaría sujeto a condiciones similares a las que rigen otros #planes de ahorro de largo plazo.
La Administración ha insistido en que la idea no requiere de un nuevo marco legislativo completo, sino que podría ponerse en marcha utilizando autoridades administrativas ya existentes.
No obstante, varios analistas señalan que la viabilidad dependerá de futuros acuerdos en el Congreso y de la voluntad política para destinar recursos públicos de forma recurrente.
Supuestamente, la intención es que este tipo de cuentas sean de fácil acceso para familias con y sin empleo formal, y que funcionen de manera similar a un plan de ahorro para la #jubilación tipo Thrift Savings Plan, pero adaptado al contexto civil de los trabajadores privados.
Una de las piezas clave citadas por el equipo de #Trump es la posibilidad de ampliar la cobertura de ahorro mediante una coincidencia de aportes del gobierno, que podría llegar a un máximo anual de 920 euros por cuenta, dependiendo de la situación fiscal del contribuyente y de la elegibilidad.
Además, el plan contempla sistemas de incentivo que, a juicio de sus defensores, podrían estimular a millones de familias a comenzar a ahorrar para la jubilación desde edades tempranas.
En el discurso, Trump aseguró que estas cuentas permitirían que los trabajadores con ingresos modestos acumulen capital de manera similar a la que hoy se facilita a empleados federales a través de ciertos planes.
Para entender el alcance, conviene recordar que, históricamente, gran parte de la población trabajadora de #Estados Unidos no contaba con planes de jubilación privatizados proporcionados por su empleador.
Según estudios y reportes de instituciones como la National Institute on Retirement Security, casi la mitad de los hogares no tiene ahorros suficientes para la jubilación.
Los defensores del plan de Trump sostienen que la intervención estatal podría ayudar a disminuir esa brecha al introducir un mecanismo de ahorro automático y simplificado.
En su análisis, Miklos Ringbauer, contador público certificado en Los Ángeles, señaló que no basta con crear nuevas cuentas, sino que debe haber una cultura de ahorro y una disponibilidad de información para facilitar el acceso.
Otra pieza de la propuesta se refiere a la llamada 'Saver’s Match', que, supuestamente, ya está contemplada en leyes vigentes y que podría reforzar la idea de que incluso quienes pagan pocos impuestos podrían recibir un respaldo adicional en su ahorro.
Este sistema podría acercar la jubilación a los estándares de seguridad financiera que hoy se asocian a regímenes como el Thrift Savings Plan
A su vez, la Casa Blanca ha indicado que, si se aprueba, este sistema podría acercar la jubilación a los estándares de seguridad financiera que hoy se asocian a regímenes como el Thrift Savings Plan, pero con un enfoque más amplio para la población no estructurada.
Las estimaciones sobre el costo y el impacto fiscal de estas medidas han generado debates entre economistas y legisladores. Supuestamente, la implementación total podría convivir con otros programas de bienestar, con efectos en el déficit público que serán objeto de debate en las próximas semanas.
En palabras de Daniel De Vise, de USA TODAY, el interés radica en si estas cuentas lograrán traducirse en una mayor participación de la población en instrumentos de ahorro de largo plazo y si los incentivos serán suficientemente atractivos para que las familias den el paso de ahorrar de forma regular.
Desde la perspectiva histórica, los planes de jubilación en Estados Unidos han pasado por múltiples reformas desde los años setenta. El crecimiento de la población y el aumento de la esperanza de vida han ejercido presión sobre sistemas de seguridad social y beneficios. El nuevo enfoque propuesto por la Casa Blanca parece buscar, supuestamente, combinar un alivio temporal en impuestos con un marco de ahorro más sólido para las futuras generaciones.
En el plano internacional, la conversación sobre el ahorro privado frente al garantizado por el Estado ha sido objeto de intensos debates desde hace décadas.
Sectores fiscales y grupos de defensa de los trabajadores han argumentado que el ahorro privado, con buen diseño, puede complementar las prestaciones públicas y reducir la vulnerabilidad ante cambios en el mercado laboral.
Por ahora, la ejecución de estas ideas dependerá de la negociación política, la confianza de los ciudadanos y la capacidad de transformar propuestas en reglas claras y accesibles para millones de familias.
En resumen, la intervención de Trump en el Congreso y su insistencia en las cuentas de ahorro para la jubilación buscan dibujar un marco en el que la seguridad financiera de las familias tenga una protección adicional.
Si bien quedan dudas sobre su viabilidad y financiamiento, el tema promete convertirse en eje de la discusión económica y social en los próximos meses, y podría marcar un antes y un después en la forma en que se piensa la planificación de la jubilación en Estados Unidos.
