Las autoridades fiscales de EE. UU. publicaron reglas finales que detallan qué trabajos pueden deducir las propinas sin pagar impuestos, qué cuenta como propina cualificada y los límites de ingresos para recibir la bonificación.
En Estados Unidos, En los días previos al plazo de la declaración de la renta, la Administración Tributaria de Estados Unidos, el IRS, dio luz verde a las reglas finales sobre la llamada deducción de sin #impuestos sobre las propinas.
Esto quiere decir que ya no hay ambigüedad: queda claro qué empleos entran, qué cuenta como propina cualificada y qué condiciones hay que cumplir para poder beneficiarse.
Entre las novedades, la autoridad fiscal ha dejado claro que la lista de ocupaciones que pueden verse cubiertas por esta deducción es amplia: incluye a muchos trabajadores del sector servicios, desde camareros y personal de barra hasta artistas que trabajan de forma regular con propinas, repartidores y otros que reciben ingresos en parte por propina.
Las reglas también han incorporado cambios que amplían la nómina de ocupaciones cubiertas: ahora se suman diseñadores visuales y floristas dentro de la categoría de servicios personales, y se añade también a los asadores de gasolina en la categoría de transporte y entrega.
En total, son más de 70 ocupaciones distintas descritas con códigos específicos en el sistema fiscal.
El anuncio subraya que, para poder reclamar la deducción, el ingreso por #propinas debe satisfacer ciertos criterios de voluntariedad y forma de pago.
Se considera propina cualificada cualquier propina que el cliente pague de forma voluntaria y que pueda asociarse a una cantidad fija en efectivo o a su equivalente en dinero a través de tarjeta, pago móvil u otros instrumentos negociables.
También se contemplan tokens tangibles o intangibles que sean fácilmente cambiables por una suma fija en efectivo. Pero hay límites: no se aceptan criptoactivos que no se conviertan de inmediato en dinero fijo ni regalos en especie cuyo valor no pueda convertirse directamente en efectivo.
Un aspecto clave es que las llamadas 'cuotas de servicio' obligatorias o añadidas automáticamente no siempre califican. Si, por ejemplo, un restaurante añade un cargo por servicio del 18% y el cliente no tiene opción real de excluirlo o modificarlo, la parte que se reparte entre camareros y personal no se considera propina cualificada.
En ese caso, no entraría dentro de la deducción de propinas; la ganancia deberá tratarse como ingreso adicional sujeto a impuestos, si corresponde.
Otra parte importante son los límites de ingresos. La deducción por propinas no es universal: hay un umbral que empieza a desvanecerse para contribuyentes con ingresos modificados brutos ajustados (MAGI) por encima de 150,000 dólares para personas solteras y 300,000 dólares para parejas que presentan una declaración conjunta.
A partir de ahí, la deducción se va reduciendo y se elimina por completo cuando el MAGI llega a 400,000 dólares para solteros o 550,000 para parejas.
El descenso se aplica a razón de 100 dólares de reducción por cada 1,000 dólares que supera el umbral. La deducción no está disponible para quienes presentan por separado.
Esto quiere decir que si recibes propinas y tu ocupación está en la lista de ocupaciones que reciben propinas
En la práctica, esto quiere decir que si recibes propinas y tu ocupación está en la lista de ocupaciones que reciben propinas, podrías beneficiarte de esta deducción siempre que cumplas los requisitos y que las propinas cumplan las condiciones establecidas.
Además, el beneficio se aplica a la propina reportada en formularios como el W-2, 1099-NEC, 1099-MISC, 1099-K, o aquella que el trabajador declare en el Formulario 4137.
Los trabajadores autónomos que cumplen las condiciones pueden también acceder a la deducción, siempre que su ocupación esté en la lista y se satisfagan los demás requisitos legales y regulatorios.
La propia #IRS señala que los cambios y la lista de ocupaciones se organizan por un código específico de ocupación del Tesoro y se dividen en ocho grandes categorías: bebidas y servicio de comida, entretenimiento y eventos, hospitalidad y servicios al cliente, servicios del hogar, servicios personales, aspecto y bienestar personal, recreación e instrucción, y transporte y entrega.
La idea subyacente es simples: hacer más claro quién puede beneficiarse y cuánto dinero podría ahorrarse, para trabajadores que han visto que las propinas forman una parte relevante de sus ingresos.
Para el lector medio, esto no solo afecta a quienes trabajan en bares o restaurantes. Incluye a grafistas y floristas que dependen en parte de propinas, y a personas que trabajan en puestos que no se consideran “salario fijo” en un sentido tradicional.
En la práctica, si cobras propinas, conviene revisar si tu trabajo figura en la lista y revisar si cumples las condiciones, porque podría suponer un ahorro real en la factura fiscal.
Además, al tratarse de una regulación final, las oficinas de impuestos han recibido comentarios públicos y han respondido con ajustes y aclaraciones para evitar interpretaciones ambiguas.
En resumen, estas reglas finales buscan aclarar, de forma concreta y por escrito, quién puede beneficiarse de la deducción de no pagar impuestos sobre las propinas y bajo qué circunstancias.
Para muchos trabajadores, especialmente en el sector servicios, eso podría traducirse en una reducción significativa de la carga tributaria si cumplen los requisitos y sus ingresos se sitúan por debajo de los umbrales.
Como siempre, ante cualquier duda, lo prudente es consultar con un asesor fiscal para revisar la situación personal y evitar sorpresas en la próxima declaración.
