La Generación Z está redefiniendo la experiencia de ir de compras: buscan encuentros, espacios sociales y experiencias reales en los centros comerciales, no sólo comprar por internet.
En vez de buscar solo el chollo online, muchos jóvenes prefieren ir a la tienda para ver, tocar y probar, y luego quedarse a tomar algo o a charlar en zonas comunes dentro del propio centro.
Las cifras de reciente análisis apuntan a un despertar de los malls: el tráfico en interiores creció en enero y febrero, con un aumento cercano al 4,5% frente al mismo periodo del año anterior, según Placer.ai. Aunque la conversación pública suele centrar la atención en ventas online, estas cifras dan a entender que para un segmento de la población la experiencia en la tienda sigue teniendo demanda.
En lo que respecta a compras, los jóvenes de 18 a 24 años realizaron aproximadamente el 62% de sus compras de mercancía general en tiendas físicas el año pasado, frente al 52% de los compradores de 25 años o más que lo hicieron en persona.
Esto indica que la gente joven no ha abandonado las tiendas, sino que las usa de forma selectiva para probar, comparar y luego decidir.
En la Costa Oeste las cifras muestran un crecimiento destacado: la presencia de Gen Z en #centros comerciales aumentó un 57% respecto al año anterior, y California lidera ese incremento con un crecimiento de alrededor del 62%.
Estas cifras varían de una región a otra, pero el trend está claro: el público joven está volviendo a los malls, más por el valor social que por el precio aislado de cada artículo.
Qué es lo que atrae a esta generación? Más allá de las promociones, lo que buscan es experiencia y conexión social. Hablan de los llamados 'terceros espacios' dentro de las tiendas: cafeterías, zonas de descanso, salones para reunirse con amigos. Una encuesta de Lightspeed Commerce, realizada entre 3.000 compradores en EE. UU. y Canadá, indica que el 75% de los jóvenes de 18 a 24 años dicen que estos espacios influyen en dónde deciden comprar. No es solo vender prendas: es crear un lugar donde socializar.
La realidad económica de la Generación Z se vuelve viral por sus múltiples empleos
Jóvenes de la Generación Z comparten en TikTok cómo compaginan varios trabajos para sobrevivir en un contexto económico desafiante, lo que ha generado tendencia y reflexión sobre la situación laboral y financiera actual.El mensaje que trasladan los analistas es claro: la generación joven no quiere sentirse aislada frente a una pantalla; busca oportunidades para quedar cara a cara, compartir experiencias y convertir la compra en un momento social.
Dax Dasilva, CEO de Lightspeed Commerce, señala que muchas personas de esa generación crecieron durante la pandemia y ahora persiguen encuentros reales en tiendas, más allá de la simple transacción.
El minorista WOODstack anuncia que abrirá un restaurante adjunto a su tienda para ampliar esas oportunidades de encuentro y convertir la visita en una experiencia de comunidad
La industria está respondiendo con ejemplos prácticos. En Brooklyn, el minorista WOODstack anuncia que abrirá un restaurante adjunto a su tienda para ampliar esas oportunidades de encuentro y convertir la visita en una experiencia de comunidad, no en una simple compra.
Este enfoque va más allá de la moda: pretende volver a crear entornos donde la gente se sienta parte de algo, con un ritmo de consumo más pausado y compartido.
Proyecciones a largo plazo señalan que la #Generación Z podría gastar hasta 12 billones de dólares para 2030, según NielsenIQ y World Data Lab. Aunque esa cifra pertenece a un territorio geográfico amplio y un conjunto de estimaciones, señala una realidad: cada vez más jóvenes se están convirtiendo en un pilar del consumo global y sus preferencias están forzando a tiendas y centros comerciales a reinventarse.
Para lectores españoles, estas dinámicas pueden reflejar otra vez una oportunidad: los centros comerciales no deben verse como cementerios de tiendas apagadas, sino como espacios que, con gestión adecuada, pueden unir ocio, socialización y compra responsable.
