Un paquete de reformas fiscales cambia deducciones y límites, prometiendo devoluciones mayores para algunos y mayor complejidad para todos al preparar la declaración.
Bajo la Ley One Big Beautiful Bill Act, se añadieron más de 100 cambios al código tributario, con deducciones para ingresos por propinas, horas extra, y hasta un nuevo umbral para intereses de préstamos de automóviles.
Muchas de estas medidas son retroactivas para 2025, otras solo se aplicarán a 2026.
Este año, la temporada de declaración de #impuestos podría ser más movida de lo habitual. Según proyecciones, millones de personas podrían ver devolver mayores en sus cuentas, pero la gran mayoría enfrentará reglas más intrincadas, ingresos mixtos y formularios nuevos.
En 2025, el Servicio de Impuestos Internos (IRS) procesó más de 165 millones de declaraciones individuales, y aproximadamente el 63% obtuvo devoluciones.
La devolución promedio fue de alrededor de 3.167 dólares; en euros, eso se sitúa en aproximadamente 2.915 €. Estos montos reflejan un entorno en el que los cambios fiscales buscan equilibrar alivio para ciertos contribuyentes con mayores requisitos de reporte.
Se estima que habrá alrededor de 100 mil millones de dólares adicionales en devoluciones para 2025, lo que en euros sería cerca de 92 mil millones.
Aunque estas cifras entusiasman a quienes esperan más dinero, también enfatizan la necesidad de entender las reglas complejas que rigen cada beneficio.
Un eje central de la reforma es el incremento de deducciones específicas y la introducción de requisitos detallados para su acceso. Entre ellas, la deducción por ingresos de propinas, pagos por horas extra, intereses de préstamos de automóviles y una deducción adicional para personas mayores son ahora objetos de criterios de elegibilidad más estrictos.
Además, la SALT (deducción por impuestos estatales y locales) sufre una subida sustancial: el tope para 2025 llega a 40.000 dólares, que en euros sería aproximadamente 36.800 €. Este tope está sujeto a fases de reducción para niveles de ingresos más altos, y no todas las situaciones podrán beneficiarse de la cifra máxima.
La deducción estándar para una pareja que presenta conjuntamente en 2025 es de 31.500 dólares, o unos 28.980 €; para quienes presentan por separado, el tope de deducción por contribuyente es de 20.000 dólares, es decir, alrededor de 18.400 €. En la práctica, esto podría hacer más valiosa la opción de detallar las deducciones en ciertos casos, especialmente para hogares con impuestos locales y estatales elevados.
Entre las novedades, destaca la necesidad de presentar un formulario nuevo, Schedule 1-A, para reclamar deducciones en conceptos como propinas, horas extra, intereses de préstamos de automóviles y una mejora de la deducción para mayores de 65 años.
En la práctica, esto aumenta la carga administrativa y exige que los contribuyentes junten y verifiquen una mayor cantidad de documentos.
Otra novedad es la posible obligación de reportar activos digitales mediante un 1099-DA, relacionado con criptomonedas y otros activos digitales. En 2025, los asesores señalan que los intermediarios solo reportarán las ganancias brutas de estas transacciones, lo que podría exigir a los contribuyentes calcular su coste base y mantener registros precisos para evitar sorpresas al momento de la declaración.
A efectos históricos, estas transformaciones se inscriben en una tradición de reformas fiscales que han cambiado el juego a lo largo de las décadas.
Hasta la Ley de Recortes de Impuestos y Empleos de 2017
Desde la Reforma Fiscal de 1986, impulsada por Ronald Reagan, hasta la Ley de Recortes de Impuestos y Empleos de 2017, se han alternado momentos de simplificación con otros de mayor complejidad.
Más recientemente, las medidas adoptadas durante la pandemia de COVID-19 generaron estímulos y ajustes temporales que dejaron lecciones sobre la necesidad de documentación y planificación.
En el presente ciclo, la combinación de deducciones más específicas y límites revisados vuelve a exigir a los contribuyentes una planificación más detallada.
Supuestamente, la temporada podría verse afectada por retrasos en devoluciones si las declaraciones incluyen múltiples cambios y deducciones que requieren verificación adicional.
También se menciona, presuntamente, que la implementación de estas reglas ha encontrado desafíos en la actualización de sistemas y tablas de retención, lo que podría reflejarse en pagos de impuestos un poco más altos o más bajos de lo esperado durante el año en curso.
Para afrontar este nuevo escenario, especialistas y asesores fiscales recomiendan empezar a recolectar documentos clave cuanto antes: recibos de impuestos locales y estatales, gastos de interés de hipotecas, comprobantes de ingresos por propinas y horas extra, registros de vehículos y, si corresponde, información sobre transacciones de criptoactivos.
Además, sugieren evaluar si conviene detallar las deducciones o mantener la standard deduction, basándose en una simulación de la declaración 2025 y la posibilidad de aprovechar la SALT ampliada.
En resumen, las nuevas #reglas fiscales prometen devoluciones mayores para algunos contribuyentes, pero también introducen una complejidad que no se veía desde hace años.
La clave será la planificación, la organización de la documentación y, en muchos casos, la consulta con un profesional para navegar entre las numerosas condiciones de elegibilidad y los formularios nuevos.
