Un enfoque innovador de Payam Music permite aprender a tocar piano sin empezar por leer partituras, con inversión de figuras destacadas y planes de expansión para escuelas en varias ciudades.
En Estados Unidos, Una nueva forma de enseñar #piano está ganando tracción en Estados Unidos y quiere cambiar la historia de las clases para niños. La idea es simple en apariencia pero poderosa en la práctica: enseñar a tocar antes de leer, y dejar que los niños escojan la música que quieren tocar.
El proyecto se llama Payam Music, y nace de la experiencia de Payam Khastkhodaei, un profesor de música que comenzó dando clases desde una casa en Bothell, Washington.
Con un sistema de notación alfanumérica muy claro y directo, los alumnos pueden empezar a tocar de inmediato sin tener que dominar primero la lectura de partituras, algo que a muchos niños les resulta tedioso o desmotivador.
Este método no se quedó en la idea de aula. Fue creciendo hasta convertirse en un modelo de negocio con ambición de expansión. Sus impulsores destacan que los estudiantes que se agrupan en #Payam Music no solo aprenden más rápido, sino que terminan disfrutando las lecciones y, lo más importante para muchos padres, en general continúan con las clases más allá del primer año.
En este tipo de aprendizaje, los chicos eligen sus canciones favoritas desde el principio y el proceso de aprendizaje va adelantándose gracias a esa motivación.
Entre el equipo directivo figura Darius Partovi, un emprendedor tecnológico de trayectoria reconocida gracias a Code.org y a inversiones en otras startups. Su historia familiar añade contexto: los Partovi llegaron a Estados Unidos desde Irán, y hoy ven la educación como una vía para que los niños crezcan con confianza y habilidades útiles para la vida.
El interés de Partovi por Payam Music no es casualidad: ve en este proyecto una forma de aplicar al mundo real la filosofía de innovación y escalabilidad que tanto ha caracterizado a Silicon Valley.
El proyecto ha contado también con nombres pesados del mundo de la cultura y los negocios. Mark Cuban, conocido inversor de televisión y empresario de Estados Unidos, ha aportado capital para arrancar y crecer. Hans Zimmer, célebre compositor de cine, se ha sumado como mentor y apoyo estratégico, convencido de que enseñar música de forma más cercana a lo que sienten los jóvenes puede abrirles puertas a la creatividad y a una autoestima fortalecida.
La oferta educativa tiene además un componente práctico: una sesión de 50 minutos en persona suele costar alrededor de 100 dólares, y una alternativa online se sitúa en torno a los 75 dólares, con variaciones según la edad, el nivel y la ubicación.
Payam Music también ofrece becas y ayudas para familias que necesiten apoyo económico
Payam Music también ofrece becas y ayudas para familias que necesiten apoyo económico, en un intento por mantener la enseñanza musical al alcance de más hogares.
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El Ayuntamiento de La Coruña organiza una nueva edición del programa Vai a banda para acercar la música a casi 5.000 escolares a través de conciertos didácticos en el Ágora, con la participación de la Banda Municipal de Música.El objetivo es claro: convertir Payam Music en la primera gran escuela nacional de piano, con múltiples sedes gracias a una expansión planificada. Hoy ya operan dos escuelas en Washington, cuatro en California, una en Great Neck (Nueva York) y otra en Bethesda (Maryland), con planes para abrir más en los próximos años.
Los números que comparte Khastkhodaei ayudan a ver el porqué del optimismo. Según el propio director, alrededor del 97% de sus alumnos continúa sus estudios más allá del primer año, frente a porcentajes mucho más bajos en métodos tradicionales.
Y afirma que el 96% de los estudiantes completa un diploma en cuatro años, tres veces más rápido que con enfoques convencionales. Estas cifras, si se mantienen, podrían convertir a Payam Music en un referente de la educación musical privada.
La idea de enseñar música como un lenguaje, y hacer posible que los niños aprendan primero a tocar, luego a leer, no es nueva en sí misma. Pero sí es novedosa en el contexto actual, donde la educación está sometida a presiones como la reducción de presupuestos para artes en las escuelas públicas y la proliferación de herramientas digitales.
En ese panorama, la propuesta de Payam Music se alinea con un gusto popular por la educación práctica, más cercana a las experiencias reales de los niños y menos sujeta a una rigidez histórica.
No todo son alabanzas. En el ámbito educativo hay voces que advierten sobre la necesidad de evaluar críticamente cualquier cambio de método. Aun así, los apoyos de figuras de peso y el crecimiento visible de la red de escuelas confirman que existe demanda para modelos alternativos que combinen educación, tecnología y emprendedurismo en un terreno sensible como la formación de los más jóvenes.
Mirando hacia el futuro, lo que propone Payam Music es conservador en su esencia y progresista en su ejecución: libertad para elegir música, cercanía entre profesor y alumno, y una vía para que la educación musical siga siendo una opción real para familias que valoran la creatividad, la disciplina y la confianza en sus hijos.
En un país con una economía cada vez más competitiva, poder educar a las nuevas generaciones de forma eficiente y atractiva puede ser la clave para que no falte talento en las industrias culturales y creativas que tanto importan a la identidad nacional.
