FICO incluirá préstamos Buy Now, Pay Later en informes de crédito: lo que cambia y cómo te afecta

La puntuación FICO incorporará los préstamos BNPL en los historiales de crédito, mientras la media se resiente y se confirma una economía de crecimiento desigual. Todo lo que debes saber para entender tu bolsillo.

En lenguaje llano: si antes utilizabas #BNPL para pagar compras en cuotas, esa deuda aparecerá en tu historial y los encargados de concederte préstamos podrán verla de forma más clara.

Esto no es una novedad menor: es un cambio práctico que puede modificar la forma en que se te presta dinero y, por tanto, cuánto te cobra de intereses.

Para entenderlo de forma simple, BNPL es un modo de comprar ahora y “pagar luego” a plazos, sin que te cobren intereses en algunas ofertas, pero con comisiones o costos si incumples.

Hasta ahora, esas operaciones solían quedarse fuera del historial crediticio tradicional. A partir de ahora, el historial de #crédito lo verá todo: tarjetas de crédito, préstamos personales, hipotecas y también estas líneas de BNPL. Ese es el motivo por el que muchos lectores van a notar cambios en la forma en que les evalúan la solvencia.

El dato que más llama la atención en el informe es la evolución de la puntuación #FICO media. Se sitúa en 714, es decir, un punto menos que en abril de 2025 y dos puntos menos que en octubre de 2024. La caída no es uniforme: se atribuye principalmente a la reanudación de la información de impagos de préstamos estudiantiles y a un ligero repunte de impagos hipotecarios.

En resumen, el historial de deudas está pesando más de lo que muchos esperaban, y eso se traduce en coste mayor para pedir dinero.

Entre las cifras destacadas, destaca que un récord del 48,1% de los consumidores ya tiene una FICO de 750 o más. Esto refleja, por un lado, que hay un grupo amplio de personas con puntuación alta capaz de obtener mejores condiciones, pero, por otro, que la #economía está funcionando de forma desigual.

Se habla de lo que los analistas llaman una “economía en forma de K”: algunas personas y familias progresan, otras permanecen o caen, y ese desbalance se ve reflejado en el crédito.

En el desglose por grupos, la Generación Z, comprendida entre 18 y 29 años, ha visto caer sus puntuaciones en al menos 50 puntos para un 14,4% de ese grupo, frente a un 11,3% en el periodo anterior.

Es un dato que advierte sobre la mayor sensibilidad a las deudas pequeñas y a los pagos de préstamos estudiantiles dentro de este segmento. No es casualidad que, frente a esa realidad, muchos jóvenes estén recurriendo a BNPL como una forma de gestionar gastos; la economía les ofrece opciones, pero también marcas un camino de aprendizaje para gestionar el crédito de forma responsable.

La relación entre BNPL y puntuación de crédito no es una simple curiosidad: la mayoría de consumidores ya mira el costo real de pedir dinero. Un 77% de los estadounidenses declara revisar los intereses antes de pedir una tarjeta de crédito, y un 29% dice que no presentaría una solicitud a menos que las tasas caigan a un punto concreto.

Además, un 83% afirma que mantener o mejorar su puntuación de crédito es una prioridad para este año. Estas actitudes, combinadas con la reaparición de ciertas deudas en el historial, pueden influir en la demanda de crédito y en la forma en que se negocian condiciones como los plazos y los intereses.

Ha presionado la puntuación media de FICO

Por otra parte, la reanudación de los pagos de préstamos estudiantiles, que se activó a finales de 2024, ha presionado la puntuación media de FICO.

Casi una tercera parte, unos 7,1 millones de prestatarios que tenían pagos activos, vio una nueva morosidad reportada y, en promedio, sus puntuaciones cayeron unos 62 puntos desde enero de 2025.

Aunque la situación parece estabilizarse, esto evidencia que el sistema de crédito está estrechamente ligado a las políticas de deuda educativa y a la capacidad de pago de las familias.

El estudio también advierte sobre el lado de los hipotecarios: las morosidades han aumentado hasta acercarse a niveles previos a la pandemia, si bien el crecimiento de los precios de la vivienda y la mayor disponibilidad de refinanciamiento han ayudado a muchos a evitar la morosidad.

Aun así, las señales no son de “recuperación rápida”: el mercado de crédito continúa con vigilancia constante ante una transición que no termina de asentarse.

¿Qué significa esto para usted, lector? Si antes el historial de crédito se fijaba principalmente en tarjetas y préstamos grandes, ahora BNPL entra en ese círculo.

Esto implica una mayor responsabilidad: planificar gastos, no gastar más de lo que puedes pagar y evitar que las cuotas se acumulen hasta el punto de comprometer el pago de otros compromisos.

Como consejo práctico, es buena idea revisar con regularidad qué líneas de crédito aparecen en tu informe y, sobre todo, entender cómo cada tipo de deuda afecta a tu puntuación.

Si detectas impagos, comunícalos a la entidad y busca soluciones: reestructurar plazos o acordar pagos mensuales que puedas cumplir.

Históricamente, la puntuación FICO no siempre ha cambiado con las mismas reglas, pero sí ha evolucionado con los hábitos de consumo. FICO empezó a ser un estándar de puntuación a finales de los años 80, y desde entonces ha ido adaptándose a nuevas formas de endeudamiento: tarjetas, préstamos personales, hipotecas y, más recientemente, BNPL.

El auge de BNPL coincide con una década de expandirse de estas herramientas de pago que facilitan las compras, pero que también requieren disciplina para no sobrepasar el umbral de la deuda manejable.

En resumen, el anuncio de incluir BNPL en los informes de crédito aumenta la claridad para prestamistas y consumidores, pero también eleva la responsabilidad de cada usuario.

La economía no es un camino recto: la gente que ahorra, gestiona bien sus deudas y paga a tiempo tendrá mejores condiciones para financiar su día a día.

Si quieres mantener una buena puntuación, no esperes a que te lo recuerden: revisa y planifica, y evita que las deudas innecesarias hagan subir los costos de tu crédito en el futuro.