Miles de personas visitaron el primer día público del Detroit Auto Show 2026, donde se presentan cientos de vehículos y se consolidan las tendencias hacia la electrificación y la conectividad.
Más de 40 marcas muestran cientos de vehículos, desde coches compactos y sedanes hasta camiones y vehículos de uso mixto, con un claro énfasis en la electrificación y en tecnologías de asistencia y conectividad.
Entre los protagonistas se cuentan versiones como la GMC Sierra EV Elevation y la Chrysler Voyager LX, así como otras novedades que buscan convertir la movilidad en una experiencia más sostenible y conectada.
Los visitantes tienen la oportunidad de sentarse en las cabinas, subir a vehículos de demostración y explorar pantallas de infoentretenimiento, así como sistemas de propulsión híbridos y eléctricos que prometen una reducción de emisiones y una mayor eficiencia.
El salón también sirve como ventanilla para la cultura automotriz: fabricantes y proveedores exhiben avances en baterías, redes de carga y software de gestión de vehículos.
En un año marcado por la postura de la industria estadounidense hacia la electrificación, el evento da señales de que el ritmo de adopción podría acelerarse, con numerosos productos pensados para familias y flotas comerciales.
El público queda fascinado por la posibilidad de comparar opciones de tamaño, rendimiento y precio de casi decenas de modelos en un solo lugar.
El programa público se mantiene vigente hasta el 25 de enero, y la organización indica que las entradas siguen disponibles a precios que, supuestamente, oscilan entre 15 y 17 euros.
Esta estimación varía según promociones y descuentos, pero da una idea del acceso a una de las ferias automotrices más importantes de Estados Unidos.
El impacto de la exposición trasciende el espectáculo: la propuesta de electrificación y de soluciones de movilidad está en el centro de las conversaciones entre fabricantes, inversores y consumidores.
El Salón de #Detroit es una de las ferias más históricas de la industria automotriz
Si se mira hacia atrás, el Salón de Detroit es una de las ferias más históricas de la industria automotriz. Desde principios del siglo XX ha servido como faro de lanzamientos y tendencias, y su evolución hacia la electrificación y la tecnología conectada refleja la transformación global del sector.
Este año, además, se observa una apuesta más marcada por vehículos eléctricos y por sistemas de ayuda a la conducción que ya no son meras opciones, sino componentes centrales de la experiencia de usuario.
Presuntamente, las próximas jornadas podrían traer anuncios de alianzas estratégicas, nuevas plataformas de baterías y planes de inversión para infraestructuras de carga en Estados Unidos, lo que reforzaría el papel de Detroit como epicentro de innovación.
