Después de la plata en París 2024, Eugenia Bosco y Mateo Majdalani continúan su ascenso en el Mundial de Nacra 17 en Saint-Pierre Quiberon, Francia, buscando sumar experiencia y acercarse a Los Ángeles 2028.
El envión de la medalla de plata obtenida en #París 2024 sigue marcando el ritmo de la campaña de Eugenia Bosco y Mateo Majdalani. La pareja argentina de #Nacra 17 encara este martes el Mundial que se disputa en Saint-Pierre Quiberon, Francia, con la mochila cargada de confianza y la convicción de que lo aprendido en la temporada pasada puede volver a traducirse en un rendimiento sólido frente a los mejores del mundo.
Tras colgarse la plata, la dupla ha encadenado resultados de alto voltaje en eventos de primer nivel y llega a la cita mundialera con la idea clara de sumar experiencia y mantener el pulso ante rivales de élite.
Desde hace meses, Bosco y Majdalani trabajan codo a codo con Santiago Lange, leyenda de la #vela argentina y oro olímpico en Río 2016, alguien a quien buscan aprovechar al máximo para pulir cada detalle de la preparación para grandes citas.
Lange se integró a su equipo dentro de una alianza que también pasa por la Red Bull Sailing Academy, una estructura que les aporta ruedas de apoyo y un plan para afrontar competiciones de alto calibre.
“Es un privilegio contar con alguien que sabe tan bien qué se necesita para una cita olímpica”, resaltan en las redes cuando reflexionan sobre este nuevo tramo de su carrera.
Antes de la gira mundial, Bosco y Majdalani ya habían dejado una señal de fortaleza en Mallorca, durante el tradicional Trofeo Princesa Sofía. En esa prueba, terminaron segundos, quedando por detrás de la pareja sueca Emil Jarud y Hanna Jonsson, campeones, y por delante de los británicos John Gimson y Anna Burnet, que finalizaron cuartos en los Juegos de París.
La valoración que hacen de aquella semana es que, pese a una jornada con contratiempos —tuvieron que retirarse en dos regatas por daños en los materiales—, el resultado fue muy valioso y les dio impulso para seguir peleando a fondo.
Tras ese episodio, el dúo viajó a Hyères para la Semana Olímpica Francesa, que se disputó del 18 al 25 de abril. Allí repitieron un buen rendimiento y volvieron a subirse al podio. Los ganadores fueron los italianos Gianluigi Ugolini y Maria Giubilei, mientras que los locales Aloise Retornaz y Tim Mourniac completaron el podio; Ruggero Tita y Caterina Banti, también italianos y campeones olímpicos en París, terminaron en la cuarta posición.
Bosco y Majdalani hicieron gala de esa línea ascendente y dejaron claro que el envión de París 2024 les está sirviendo para sostener una continuidad positiva en el circuito
Bosco y Majdalani hicieron gala de esa línea ascendente y dejaron claro que el envión de París 2024 les está sirviendo para sostener una continuidad positiva en el circuito.
Con varios de esos rivales en el horizonte, el Mundial de Nacra 17 tendrá cinco jornadas de regatas clasificatorias y un último día para las pruebas que definirán las medallas.
La cita ocurre de forma simultánea al Mundial de la clase 49er, en la que Argentina ha puesto a Máximo Videla y Tadeo Funes de Rioja como abanderados.
Este cruce de escenarios se perfila como una oportunidad única para que Bosco y Majdalani midan fuerzas contra rivales de primer nivel y sigan ganando confianza y roce internacional, pasos clave para encarar el año que viene y el objetivo máximo: Los Ángeles 2028.
En resumen, la plata de París 2024 no fue solo una medalla: se convirtió en un motor para que Bosco y Majdalani sigan buscando pasos firmes, aprendiendo de cada regata y consolidando su proyecto con la vista puesta en un ciclo olímpico que promete nuevos desafíos y, ojalá, más alegrías para la vela argentina.
