Valentín Barco, tras una actuación destacada y un gol decisivo para Estrasburgo, se afianza como opción de Scaloni para el Mundial 2026, en medio de la prelista de la Albiceleste y la lucha por un puesto en la fase final de la Ligue 1.
Valentín Barco cerró una temporada muy valiosa para su trayectoria y, a falta de una jornada en la Ligue 1, ya acumula argumentos para soñar con su primera convocatoria a un Mundial.
En la fecha 29 de la competición francesa, el exlateral de Boca Juniors fue el gran protagonista del duelo entre Racing de #Estrasburgo y Brest, disputado fuera de casa.
A los 9 minutos de la primera mitad, el Colo se coló por dentro del área, se adelantó a la defensa y remató de zurda pegado al palo izquierdo para abrir el marcador.
El tanto dio confianza a su equipo y terminó sellando un 2-1 a favor de Estrasburgo. Aunque la victoria no mueve de forma radical la posición en la clasificación, sí mantiene al equipo a distancia de los puestos europeos, cuatro puntos por encima del Mónaco y a seis del Marsella, que cierra la zona de privilegio y es el último que da acceso a competiciones continentales cuando queda muy poco por disputarse.
Barco venía de un periodo sin competencia tras sufrir una lesión en el tobillo que le hizo perderse los últimos cuatro encuentros. Esa inactividad generaba dudas en el cuerpo técnico de la #Selección Argentina sobre su estado de forma de cara al Mundial, pero su rendimiento ante #Brest dejó claro que está en condiciones de formar parte de la lista que acompañará a la Albiceleste en la próxima cita global.
El defensa-mediocampista sumó ya su tercer gol en la Ligue 1, consolidándose como una pieza de la formación francesa en una temporada de crecimiento constante.
Después de la confirmación de los 55 jugadores que integran la prelista mundialista de Lionel Scaloni, Barco aparece entre las opciones con más probabilidades de entrar en la convocatoria final.
Una cualidad muy valorada en un #fútbol moderno que premia a jugadores capaces de adaptarse a diferentes roles
Su versatilidad es uno de sus mayores activos: puede jugar de lateral izquierdo y desempeñarse en la medular, una cualidad muy valorada en un fútbol moderno que premia a jugadores capaces de adaptarse a diferentes roles.
El estreno del campeón vigente del torneo mundial será el 16 de junio ante Argelia, en la primera jornada del Grupo J, en el estadio de Kansas City.
Después, la selección disputará dos compromisos en el Dallas Stadium: el 22 de junio frente a Austria y el 27 ante Jordania. Este Mundial, el primero con formato de 48 equipos, se disputará entre Estados Unidos, Canadá y México, una cita histórica que podría abrir la puerta a más oportunidades para jóvenes talentos como Barco, que ya se ganó un espacio en la conversación de cara a la gran cita global.
En el mundo del fútbol español, la llegada de Barco a Estrasburgo se interpretó como un paso estratégico para su maduración: pasar de un fútbol joven y explosivo como Boca a una #Ligue 1 competitiva le ha permitido ganar experiencia en diferentes contextos y posiciones.
Su historia, marcada por la promesa de un jugador capaz de contribuir tanto en defensa como en ataque, encaja con la idea de que la selección argentina no quiere perder a un talento que puede aportar competitividad y creatividad a la hora de construir juego desde el costado o desde el medio.
En definitiva, la jornada del Brest dejó claro que Barco no solo está para sacar resultados individuales, sino para sumar en un proyecto colectivo que, a ojos de muchos, tiene el potencial de convertirlo en un participante habitual de torneos y, por supuesto, de un Mundial que promete grandes emociones.
Si mantiene el nivel mostrado ante Brest y se mantiene al margen de lesiones, su nombre seguirá sonando fuerte en la conformación de la próxima lista definitiva para Estados Unidos, Canadá y México 2026.
