El alemán Alexander Zverev, tercero del mundo, se enfrenta a Flavio Cobolli en la final de Roland Garros, buscando romper su mala racha en los grandes y abrir una página histórica para Italia en París.
Este domingo, la Philippe Chatrier vuelve a ser un escenario decisivo para Alexander #Zverev y Flavio Cobolli, dos tenistas con distintas historias pero con la misma ilusión: alzarse con su primer título de Grand Slam.
Zverev, que ocupa la tercera plaza del ranking, llega decidido a dar el cambio definitivo en su palmarés de grandes, mientras que Cobolli, un italiano que llega como sorpresa de la semana, quiere escribir una página histórica para su país y, de paso, poner fin a una sequía que ya dura medio siglo.
El primer set dejó claro el mood con el que Zverev saltó a la pista. El germano salió con una determinación de acero y, desde el primer turno de servicio, marcó el ritmo. En apenas unos minutos dejó ver que no iba a permitir que la final se escapara entre nervios o dudas: ganó el set 6-1, tomó el control desde el inicio y logró romper el saque rival en el primer game, después en una racha de cuatro juegos consecutivos tras el 2-1.
Cobolli, por su parte, lució más templado al principio, pero la presión de la final y la experiencia del rival fueron dejando huellas: errores no forzados y una falta de precisión para incomodar al número tres mundial se acumularon, y el italiano no consiguió dosificar su juego para hacer daño.
La previa de esta final, por su parte, tenía menos de lo que muchos esperaban en cuanto a pronósticos. Roland Garros, conocido por el calor acumulado en las primeras semanas y por alguna sorpresa de última hora, dejó fuera de la lucha a varios grandes nombres.
Jannik Sinner, número uno, cayó en segunda ronda ante el argentino Cerúndolo; Novak Djokovic, con su palmarés de 24 grandes, se quedó fuera en la tercera; y el defensor del título, Carlos Alcaraz, no defendió por lesión.
En estas circunstancias, Zverev, a sus 29 años, parecía el candidato lógico a la gloria en París, sumando así presión y expectativa al mismo tiempo.
Aun así, la #historia de Zverev en finales de Grand Slam no es la de un jugador que se rinde ante el primer tropiezo. En su currículum figuran tres derrotas en finales de grandes: el US Open 2020 ante Thiem, #Roland Garros 2024 frente a Alcaraz tras ir dos sets a uno, y el Abierto de Australia 2025 ante Jannik Sinner.
Ganar en París sería, además de un título, un impulso enorme para su carrera, un reconocimiento en una superficie históricamente ingrata para el #tenis alemán.
Valencia acogerá el campeonato mundial de tenis Sub-16: Copa Davis Junior
Valencia será la sede del campeonato mundial de tenis Sub-16, la Copa Davis Junior, del 1 al 4 de agosto. Tres jugadores valencianos forman parte del equipo español. El torneo se llevará a cabo en el CM Valencia Tennis Center.En la historia de Roland Garros, los campeones alemanes en la era Open son muy pocos: Gottfried von Cramm (1934 y 1936), Henner Henkel (1937) y, ya en la década de 1990, Michael Stich (1996).
Esa presencia resalta lo difícil que es triunfar en la tierra batida parisina.
Cobolli
Cobolli, por su parte, llega al encuentro con la etiqueta de revelación. Nunca antes había llegado tan lejos en un Grand Slam y, en la semifinal, su camino parecía allanarse por la retirada de su rival, Matteo Arnaldi, por enfermedad estomacal.
Cobolli aprovechó la oportunidad para sellar su pase a la final sin tener que disputar un partido más. En su propio discurso de llegada, dijo que, aunque lleva tres títulos oficiales en su corto palmarés (Hamburgo, Bucarest y Acapulco), este duelo en París es distinto y puede marcar un antes y un después.
Sus palabras de confianza se mezclan con la prudencia: “esto me da casi cuatro días sin jugar, así que me arriesgo a perder el ritmo. Pero voy a entrenar y estaré listo para la final”.
En su historial de enfrentamientos, Zverev y #Cobolli se habían visto las caras cuatro veces en los últimos doce meses, con un dominio claro del alemán: tres victorias para él y una sola para Cobolli, que llegó en abril en Múnich.
Posteriormente, Zverev se impuso de forma contundente en Madrid (6-1, 6-4) como parte de su preparación para La Liga del tenis en tierra batida. Este dato subraya la superioridad reciente de Zverev, pero también el peligro que tiene Cobolli cuando encuentra su juego y confianza en una final de este nivel.
El choque entre Zverev y Cobolli no es sólo un choque de estilos: es la lucha entre una generación que ya rozó el trono y una nueva promesa que quiere tomar la alternativa a las figuras consagradas.
ESPN y Disney+ ofrecen la cobertura para los aficionados que no pueden estar en la cancha, con la esperanza de ver, por fin, la primera gran consagración de Zverev y, al mismo tiempo, el sueño histórico de Cobolli para Italia, que no ha visto un campeón de individual masculino en París desde Panatta en 1976.
En términos de impacto histórico, ganar en París no solo sería una victoria para el jugador, sino también una victoria para la identidad tennística de su país y un mensaje de que la arcilla de la capital francesa puede ser una plataforma para nuevas leyendas.
Con todo ya servido para que la final comience a las 10 de la mañana (hora local), el domingo promete ser un día para recordar en el mundo del tenis.
/Con información de agencias/
