La extenista argentina Gabriela Sabatini volvió a encender la afición en el ATP 250 porteño, recibiendo una cálida bienvenida en el court Guillermo Vilas y recordando su relación con el público y la presión mediática de su época.
En las gradas del court Guillermo Vilas del Buenos Aires Lawn Tennis, escenario habitual del ATP 250 porteño, se ha ido repitiendo una escena que ya forma parte del paisaje: la llegada de Gabriela Sabatini, la leyenda del #tenis argentino, que ocupa un palco y recibe un maremágnum de aplausos.
Es una imagen que, con el paso de los años, se ha convertido en una especie de ritual: Sabatini está ahí y el público se pone de pie para homenajear a una jugadora que dejó huella en la historia.
La emoción se siente en el ambiente y, a veces, incluso llega a demorar la reanudación de un partido. Esa peculiar conexión entre la figura de Sabatini y los aficionados es, para muchos, pura historia viva del deporte argentino.
La propia Sabatini, con su característico carisma, agradece ese vínculo y lo describe como algo difícil de explicar. En una conversación que dejó entrever su satisfacción, subraya cuánto disfruta de cada momento de interacción con la gente, de conversar y estar cerca de ellos.
A sus 55 años, la exnúmero uno y campeona del US Open 1990, confiesa que estas experiencias le llegan al alma y que la emoción de sentir el cariño de la gente es algo que no se olvida.
Entre elogios y anécdotas, la campeona recuerda también el peso de la fama y las críticas que rodearon su carrera. Preguntada por el porqué de no haberse convertido en la número uno absoluta de la historia, Sabatini sitúa la conversación en la presión y la competencia feroz de una era dominada por rivales de primer nivel como Steffi Graf y Monica Seles.
Había que rendir cuentas cada día, decía, y la prensa, a veces, exacerbaba esa exigencia. Ella admite que no fue fácil afrontar las críticas, incluso cuando estaban motivadas por temas fuera de su control, como la percepción de su supuesto temperamento tímido.
Aun con todo, sostiene que nunca sintió ese rechazo de la gente; al contrario, recibió un apoyo constante que la acompañó durante toda su carrera y más allá.
Valencia acogerá el campeonato mundial de tenis Sub-16: Copa Davis Junior
Valencia será la sede del campeonato mundial de tenis Sub-16, la Copa Davis Junior, del 1 al 4 de agosto. Tres jugadores valencianos forman parte del equipo español. El torneo se llevará a cabo en el CM Valencia Tennis Center.Sabatini vivió años de distancia respecto al tenis profesional
Tras su retirada, que la llevó a dejar las canchas a una edad temprana, Sabatini vivió años de distancia respecto al tenis profesional. Confesó haber llegado a sentir cierto cansancio mental hacia el deporte, algo que la llevó a hacer una pausa. Con el tiempo, reconoce que el tenis siempre fue parte de su vida y que, pese a esos altibajos, nunca dejó de sentirle una profunda llamada. Esa reconexión con el juego y con la gente ha marcado su presencia en eventos vinculados a su deporte y en actividades de apoyo a nuevas generaciones.
En los últimos años, Sabatini ha seguido ligada a la escena tenística de forma activa y simbólica. Participó, por ejemplo, en el torneo de #leyendas de Roland Garros en dobles junto a Gisela Dulko en 2022 y 2023, mostró su cercanía con figuras de la talla de Juan Martín Del Potro en su emotiva despedida frente a Novak Djokovic en el estadio Mary Terán de Weiss del Parque Roca, y dejó constancia de su interés por mantener viva la historia del tenis en la región.
En 2025, fue vista en el Hall of Famers Club de Miami, donde compartió momentos con Martina Navratilova, recordando rivalidades y amistades de una época dorada.
Hoy, la presencia de Sabatini en Buenos Aires no es solo una visita de una estrella, sino un recordatorio de la influencia que una figura auténtica puede tener sobre generaciones de jugadores y aficionados.
Su capacidad para conectar con el público, su legado como campeona del US Open y su mensaje de cariño y perseverancia siguen resonando en un deporte que, más allá de las victorias, se alimenta de historias como la suya.
Para muchos, este tipo de encuentros recupera la esencia del tenis: pasión, esfuerzo, memoria y la capacidad de inspirar a quienes están comenzando a jugar en una pista de barrio o a soñar con grandes torneos internacionales.
