La ruta hacia Roland Garros pasa por Hamburgo y Ginebra, con un Carabelli que resurge, Etcheverry buscando su lugar y Cerúndolo con altibajos. Repasamos resultados y el contexto histórico del tenis argentino en tierra batida.
Con la mirada puesta en Roland Garros, los tenistas argentinos afrontan la recta final de la fase previa y la última exigencia del circuito antes del segundo Grand Slam de la temporada.
Hamburgo y Ginebra; dos torneos que suelen servir de espejo para medir sensaciones en un año en el que la arcilla domina y cada victoria cuenta para asegurar un pasaporte al cuadro principal.
En ese contexto, la buena noticia llegó de Camilo Ugo Carabelli, un chico que se fue haciendo fuerte en los momentos difíciles y que logró levantarse ante Kamil Majchrzak para cerrar un triunfo de 1-6, 6-2, 6-3.
El resultado, más que una sola victoria, envía un mensaje: Carabelli está para competir con los rivales veteranos y para dar pelea en tercera ronda, ya que su siguiente pedido es complicado: Frances Tiafoe, octavo cabeza de serie, que venía de doblegar al local Diego Dedura por 6-4, 6-4.
Entre tanto, Tomás Martín Etcheverry, el mejor argentino de este inicio de temporada, dejó claro que quiere seguir creciendo: venció al francés Térence Atmane 6-2, 7-6(7-4) y se mete en octavos con la vista puesta en el siguiente escollo, el estadounidense Tommy Paul, que superó a Ethan Quinn 6-1, 6-3.
Es la cara visible de una nueva generación que ya ocupa el puesto más alto del #tenis argentino, con Etcheverry liderando el listado por encima del resto y buscando consolidar esa posición en el ranking mundial.
Pero la otra cara de la moneda fue Francisco Cerúndolo, que no pudo mantener el impulso y cayó ante Alex De Minaur 3-6, 6-4, 6-3. Es una muestra más de la irregularidad que ha marcado el 2026 para el porteño, que había asomado con un inicio prometedor y que ahora necesita recuperar ese terreno perdido para llegar a la gira europea con más confianza.
En Ginebra, la jornada del tenis argentino no arrancó con la misma carga positiva. Sebastián Báez, que venía de un tramo sólido, perdió ante el estadounidense #Alex Michelsen 7-5, 6-3, y #Thiago Tirante no pudo ante #Arthur Rinderknech por 6-4, 6-1.
En medio de esa seca para algunos, apareció Francisco Comesaña, conocido entre aficionados como El Tiburón, para romper la mala racha: derrotó a Valentín Rocher 2-6, 6-3, 6-4 tras una contienda que estuvo marcada por la lluvia.
Comesaña venía ya de un triunfo anterior ante el alemán Max Hans Rehberg 6-3, 6-2, y esa confianza le permitió acumular otro resultado positivo en tierras suizas.
Valencia acogerá el campeonato mundial de tenis Sub-16: Copa Davis Junior
Valencia será la sede del campeonato mundial de tenis Sub-16, la Copa Davis Junior, del 1 al 4 de agosto. Tres jugadores valencianos forman parte del equipo español. El torneo se llevará a cabo en el CM Valencia Tennis Center.En #Ginebra también hubo movimientos en la clasificación para Roland Garros
Más allá de los triunfos y derrotas de la jornada, en Ginebra también hubo movimientos en la clasificación para Roland Garros. Facundo Díaz Acosta avanzó a la segunda ronda de la fase de qualy al vencer al australiano Christopher O’Connell 7-6, 4-6, 6-4. En la próxima instancia se cruzará con Remy Bertola, un rival contra el que buscará hacerse hueco entre los que sueñan con el cuadro principal. Por su parte, Juan Pablo Ficovich y Genaro Olivieri se quedaron fuera de carrera tras caer ante #Stefano Travaglia y Thomas Faurel, agotando así sus opciones de participar en el segundo Grand Slam del año.
Otros nombres como Federico Gómez, Lautaro Midón, Alex Barrena y Federico Coria esperaban turno para intentar un milagro y acercarse al cuadro principal.
La historia reciente de #Argentina en #Roland Garros tiene ya un pasado con clientes ilustres: a lo largo de las últimas décadas, la generación argentina ha sabido aprovechar la tierra batida para dejar su sello en París, con victorias y campañas memorables.
En 2004, Gastón Gaudio minó la resistencia de los grandes para alzarse con el título, un hito que marcó a fuego la identidad de un país que nunca renuncia a la arcilla como raíz de su juego.
Aunque hoy la batalla es distinta y la presión acompaña a nuevas voces, la tradición permanece: la afición y los técnicos siguen creyendo que, con paciencia y trabajo, los jóvenes pueden dar el salto y convertir cada torneo en la antesala de un momento histórico.
En resumen, la ruta hacia Roland Garros está lejos de estar cerrada. Carabelli mostró que puede pegar con consistencia y claridad, Etcheverry continúa escalando y Cerúndolo busca ese plus que le permita equilibrar el año, mientras Comesaña, Navone y el resto del grupo no aflojan, sabiendo que cada victoria suma y cada derrota se transforma en experiencia.
La clasificación continúa, y la gente de Argentina mira hacia París con la esperanza de que el polvo de ladrillo vuelva a vestir de gloria a una generación que ya dejó claro que tiene hambre de grandes momentos.
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