Carlos Alcaraz se impuso al francés Arthur Fils en la final del ATP 500 de Doha, en un encuentro que duró apenas 50 minutos y que consolida un inicio de temporada de alto rendimiento para el campeón del Abierto de Australia.
Con este resultado, Alcaraz suma 12 victorias en lo que va de año, nueve de ellas sin ceder un solo set, y mantiene un dominio prácticamente intachable en la primera parte de la campaña.
Este rendimiento refuerza su estatus de referente de la nueva generación y subraya su capacidad para adaptarse a diferentes superficies, algo que ha sido una constante en su meteórica trayectoria desde que irrumpió en el circuito profesional.
La final de Doha, disputada bajo la atenta mirada de la afición de la ciudad qatarí y los equipos de transmisión, quedará en los registros como una de las finales más rápidas de la historia del circuito ATP.
Con 50 minutos de duración, la épica de Alcaraz y Fils se inscribe como la séptima final más corta en el historial de la categoría, extinguiéndose junto a otras definiciones que también terminaron en el mismo tiempo.
La lista de finales de 50 minutos tiene sus peculiaridades: la más breve de la historia se dio en Bangkok 2011, cuando Andy Murray derrotó a Donald Young en 48 minutos.
En el extremo de la comparativa, la cadena de finales ultrarrápidas la encabeza la victoria de Goran Ivanišević sobre Pete Sampras en Manchester 1991, que concluyó en 44 minutos, mientras que Boris Becker figura en esa nómina por su triunfo ante Ivanišević en la Grand Slam Cup de 1996, un duelo que se disputó en 51 minutos y tuvo tres sets disputados (6-3, 6-4, 6-4).
Alcaraz, que ya suma 26 títulos en el circuito mayor del tenis, regresó a la competencia tras alzarse con el único Grand Slam que le faltaba en Melbourne y mostró la jerarquía que ha caracterizado su ascenso.
En #Doha enfrentó un cuadro exigente y
En Doha enfrentó un cuadro exigente y, aunque pasó algún susto en los cuartos de final ante el ruso Karen Khachanov, dio la medida de su talento al vencerlo en un duelo ajustado que terminó 6-7(3-7), 6-4 y 6-3.
En la final, fue prácticamente imposible contenerlo: sirvió a un impresionante 82% de primeros saques, perdió apenas cinco puntos con el servicio durante todo el encuentro y aprovechó cinco de las siete oportunidades de quiebre que generó.
Alcaraz quebró a Fils en el inicio de cada parcial y mantuvo una presión constante que obligó al joven francés a sufrir durante casi toda la contienda, especialmente cuando el regreso a la superficie dura y la presión del rival se hicieron sentir en el tramo final.
Fils, de 21 años y que había irrumpido con fuerza en la escena internacional tras su aparición en la Next Gen #ATP Finals de 2023, no pudo presentar resistencia ante un campeón que mostró la contundencia y la claridad de un jugador que sabe exactamente qué hacer en cada punto.
En el banquillo, Alcaraz dejó claro que, más allá de los resultados, el objetivo era mantener la continuidad y seguir fortaleciendo la relación con su equipo técnico, elemento fundamental de su éxito.
Después del encuentro, el propio campeón agradeció el esfuerzo de su rival y dejó un mensaje de reconocimiento a la competencia: trabajar constantemente y aprender de cada conflicto en la pista ha sido la clave para sostener este nivel.
La semana en Doha se completó con el análisis del campeonato más allá de la final: mientras Alcaraz celebraba, el italiano Jannik Sinner sufría un tropiezo al caer ante Jakub Mensik en los cuartos de final, un indicio de que la lucha por la cima continúa abierta y que cada torneo aporta un nuevo capítulo a la temporada.
¿Quién podrá detener a Alcaraz en los próximos meses? Su trayectoria reciente sugiere que la respuesta aún no está escrita, y el joven español parece tener todos los elementos para mantener su ritmo de victorias mientras la temporada avanza hacia las pruebas de mayor envergadura en la gira de pista dura y en las superficies rapidas de primavera.
