Alcaraz cae sorpresivamente ante Sebastian Korda en Miami: fin a su racha y nueva mirada al Sunshine Double

El número uno del mundo perdió en la tercera ronda del Miami Open ante un inspirado Sebastian Korda. El americano, de 25 años y ranking 36, selló la victoria en tres sets y se da un gran salto en su carrera. El español, tras comenzar 2026 con una marcha de victorias, no logra avanzar y deja abierta la carrera por el ranking en lo que resta del torneo.

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Korda ofreció una exhibición de #tenis sólido, con muy pocos errores, y aprovechó cada oportunidad para hacerse con el triunfo en tres mangas.

La derrota dejó a Alcaraz sin el pase a los octavos de final y, de paso, cortó su impresionante inicio de 2026. El murciano había arrancado el año con una racha de 16 victorias seguidas, coronando el Abierto de Australia y completando lo que muchos llaman el Grand Slam de su carrera.

Después avanzó hasta la final en Doha, cayó en las semifinales de Indian Wells y, con este tropiezo en Florida, cierra su paso por el Sunshine Double sin título, algo que no ocurría desde la temporada pasada.

Korda, de 25 años, dio la sorpresa de la jornada en un duelo que mostró lo que puede significar el tenis cuando se juega con confianza. El hijo del extenista Petr Korda demostró disciplina, consistencia y una lectura de juego muy acertada frente al líder del ranking. Este triunfo representa la victoria más importante de su carrera hasta la fecha y, además, lo coloca como el primer estadounidense en derrotar a un número 1 en este torneo desde la hazaña de Andy Roddick frente a Roger Federer en 2008.

El encuentro tuvo momentos clave que marcaron el desarrollo del partido. En la primera manga, Korda tomó la iniciativa y mostró un nivel alto en su saque y en sus intercambios desde la línea, dejando a Alcaraz sin poder imponer su ritmo habitual.

En el segundo set, el rumbo pareció cambiar: el español se acercó, resistió los embates y dispuso de varias oportunidades para equilibrar el marcador, pero un tramo decisivo de Korda le dio el cierre a ese parcial.

En el momento más crítico, el estadounidense llegó a disponer de opciones para sellar el triunfo, aunque cometió algunos errores no forzados que mantuvieron vivas las esperanzas de Alcaraz.

Tras ese periodo, el tramo final permitió a Korda cerrar el encuentro con desgaste y nervios controlados.

Con la ventaja de haber logrado ya su primer gran hito ante un número 1, Korda avanzó de cara a su siguiente rival, que podría ser el ruso Karen Khachanov, cabeza de serie 14, o el joven español Martín Landaluce, procedente de la qualy.

En su análisis posterior, Korda comentó que su plan fue sencillo y claro: “jugar de forma normal, sin forzar demasiado”. Además añadió que su confianza fue clave para sostener el rendimiento y que, a pesar de las situaciones complicadas, siguió creyendo en sí mismo y mantuvo la concentración hasta el final.

Desde su debut en #Masters 1000 en 2022

Para el propio Alcaraz, la imagen es clara: la temporada no se detiene en Miami, y la exigencia seguirá en cada torneo de la gira. Desde su debut en Masters 1000 en 2022, el español ha vivido un recorrido que lo ha visto ganar grandes títulos y, a la vez, enfrentar meses complicados ante rivales que llegan con gran motivación y hambre de triunfo.

Con la derrota, el calendario 2026 continúa, y la pregunta que flota en el aire es si el líder del ranking podrá rearmarse rápidamente para el tramo decisivo de la temporada, con Roland Garros y Wimbledon en el horizonte.

Mientras tanto, Tomás Etcheverry, otro de los representantes argentinos, siguió sumando experiencias y terminó alcanzando los octavos de final. El platense, 29º preclasificado, superó a Rafael Jódar, 109º del ranking y procedente de la qualy, en un encuentro intenso. Etcheverry, que venía de levantar su primer título #ATP en Río de Janeiro semanas atrás, mostró esa mezcla de juventud y experiencia que lo ha llevado a convertirse en una de las revelaciones de la gira.

Ahora, buscará un lugar en cuartos frente a Tommy Paul, otro estadounidense de buena factura.

En resumen, Miami dejó claro que, en el tenis, nada está escrito y que cada torneo es una nueva oportunidad para demostrar que el camino hacia la gloria se construye día a día, partido a partido.

Alcaraz, con la vista puesta en el resto de la temporada, necesitará rearmar su juego, ajustar detalles y, sobre todo, volver a encontrar ese impulso que lo llevó a ser número uno del mundo.