Un hecho de violencia en un partido de fútbol amateur en Neuquén terminó con el árbitro golpeando a un aficionado que lo insultaba durante la tanda de penales. No se reportaron sanciones oficiales ni montos monetarios en la crónica publicada.
El partido formaba parte de un torneo barrial disputado en Villa Ceferino, en el oeste de la ciudad, y la secuencia quedó registrada en video que rápidamente circuló en redes sociales, generando un amplio reclamo comunitario.\n\nSegún la grabación, la ejecución del último disparo de la serie de penales fue convertida por un jugador de La Cuadra y, al iniciar el festejo, varios de sus compañeros corrieron a abrazarlo.
En ese momento, un allegado del equipo rival —un hincha que se había mantenido a la distancia de las jugadas— se acercó para reclamar en voz alta, y, sin mediar palabras, el árbitro lanzó un golpe directo a la cara.
El impacto provocó un tumulto en el que intervinieron otros jugadores y personas cercanas, hasta que el colegiado, resguardado por sus compañeros, se apartó de la cancha y abandonó la escena.\n\nLa grabación circuló en plataformas como X y fue compartida por distintos usuarios, que describieron con distintas palabras lo sucedido. En el video, se ve cómo varios integrantes de La Jarrita corren hacia la zona central del campo para contener la pelea, mientras que el árbitro, acompañado por otros colegiados, se resguarda y finalmente abandona el terreno de juego.
El hecho desató un pasaje de empujones y tensiones que pudo haber escalado a algo mayor si no hubiera mediado la presencia de otros asistentes y jugadores que lograron contener las acciones.\n\nEn su versión difundida a través de las redes de su pareja, el árbitro ofreció su versión de los hechos. Afirmó que la persona agredida no era un jugador, sino un hincha que lo había estado insultando durante todo el encuentro y que, según su relato, lo amenazó de manera explícita al final.
Era un hincha que lo insultaba todo el partido y le decía que iba a pegarle cuando terminara, y agregó que si no le pegaba, él podría hacerlo; según su relato, no estaba en ropa de juego y por eso la agresión no corresponde a un jugador de ninguno de los dos equipos.\n\nHasta el cierre de esta nota, no hubo comunicados oficiales por parte de los organizadores del torneo ni de la asociación de árbitros de #Neuquén para repudiar lo ocurrido, planificar sanciones o detallar medidas de seguridad que se apliquen en futuras jornadas.
La cobertura de LM Neuquén y de otros portales locales situó el hecho en el marco de la problemática de la violencia en el #deporte comunitario
Tampoco se reportaron montos monetarios de sanciones o indemnizaciones, por lo que no hay cifras en euros a convertir. La cobertura de LM Neuquén y de otros portales locales situó el hecho en el marco de la problemática de la violencia en el deporte comunitario, que vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de protocolos claros para proteger a árbitros, jugadores y público.\n\nPara entender el contexto, conviene recordar que los torneos barriales en Neuquén suelen reunir a vecinos de diferentes barrios y a familias enteras.
Estos encuentros, que se disputan en canchas de tierra o césped sintético, forman parte de una tradición local que ha permitido a jóvenes y adultos mantenerse vinculados al deporte y a la vida comunitaria.
Sin embargo, la violencia en el fútbol amateur no es un fenómeno aislado y ha motivado, a lo largo de los años, campañas de prevención y capacitación para árbitros y cuerpos técnicos.
En el territorio patagónico, como en otras regiones de Argentina, el interés por un juego limpio y por proteger a quienes regulan el juego ha generado debates sobre iluminación adecuada, control de acceso, seguridad perimetral y la necesidad de presencia policial o de seguridad privada en ciertos encuentros de mayor concurrencia.\n\nEl episodio de Neuquén, además de conmover a los presentes, invita a la reflexión sobre el rol de la afición y de los protagonistas en este tipo de torneos: moderar la pasión, entender que la autoridad también forma parte del espectáculo y que la convivencia debe primar, incluso cuando la competencia se define en una tanda de penales.
En el futuro, la expectativa es que los organizadores del torneo, junto con la asociación de árbitros y las autoridades municipales, logren establecer estándares más claros de seguridad y sanciones proporcionales para quienes vulneren la integridad de los participantes.
