El mejor todoterreno de la historia del críquet, Sir Garfield Sobers, fallece a los 89 años. Repasamos su vida, récords y el legado que deja en el deporte.
Se nos ha ido una de las mayores leyendas del #críquet mundial. Sir Garfield Sobers, conocido por todos como Sir Gary, falleció a los 89 años dejando un vacío enorme en el deporte. Este barbadense no solo fue un jugador extraordinario, sino que redefinió lo que significaba ser un todoterreno: bateaba como los dioses, lanzaba la pelota con cualquier estilo y en el campo era un portento.
¿Y qué es un todoterreno en el críquet? Pues alguien que domina tanto con el bate como con la pelota, algo muy raro. Sobers lo hizo todo y además de manera brillante. En sus 93 partidos de Test —la máxima categoría del críquet internacional— anotó 8.032 carreras con un promedio de 57,78 y tomó 235 wickets. Pero estas cifras se quedan cortas para describir su genio.
Nacido en Bridgetown, Barbados, en 1936, Sobers debutó en el críquet de primera clase con solo 16 años. Al año siguiente ya estaba jugando con la selección de las West Indies, un combinado de varias islas del Caribe que en aquella época dominaba el mundo del críquet.
Originalmente entró como lanzador, pero pronto demostró que su bate también era temible. Era tan versátil que podía lanzar rápido con la izquierda, o lento con efecto, e incluso giro de muñeca. Los bateadores rivales no sabían qué esperar.
Su momento cumbre llegó en 1958, cuando ante Pakistán logró 365 carreras sin ser eliminado. Ese récord mundial duró 36 años, hasta que otro caribeño, Brian Lara, lo superó. Pero Sobers no se conformó: en 1968, jugando para el Nottinghamshire inglés, hizo algo que nadie había hecho antes: golpear seis seises en un solo over.
Seis veces mandó la pelota más allá del límite en seis lanzamientos seguidos. Una proeza que aún hoy se recuerda con admiración.
Su talento le valió el apodo de 'King Cricket' (el rey del críquet) y fue nombrado caballero por la reina Isabel II en 1975
Su talento le valió el apodo de 'King Cricket' (el rey del críquet) y fue nombrado caballero por la reina Isabel II en 1975, un honor reservado a muy pocos deportistas.
En su #Barbados natal, es considerado un héroe nacional, y su imagen aparece en monumentos y sellos.
Más allá de los números, Sobers representó una época dorada del críquet caribeño, cuando las #West Indies eran el equipo a batir y sus jugadores, leyendas vivas.
Su elegancia dentro y fuera del campo, su humildad y su pasión por el juego lo convirtieron en un ídolo global.
Hoy, el mundo del deporte llora su pérdida, pero su legado permanece. Cada vez que un todoterreno brille en el críquet, recordaremos a Sir Gary Sobers, el hombre que lo hizo todo y lo hizo bien. Descanse en paz, rey.
