El entrenador argentino denuncia la traición de la dirección sevillista tras ser destituido tras la derrota frente al Valencia, y compara la situación con la de River Plate en sus años difíciles. Este artículo ofrece su versión y el contexto del momento.
El entrenador argentino #Matías Almeyda ha denunciado la supuesta #traición y la #doble cara de la dirección del Sevilla tras su destitución como técnico del club, ocurrida tras la derrota 0-2 ante Valencia en el Ramón Sánchez-Pizjuán.
Ese resultado dejó al Sevilla a tres puntos del descenso en LaLiga y encendió todas las alarmas en Nervión. En una charla reciente recogida por el canal de YouTube Rádar Mundialista, Almeyda explicó que se sintió dolido por la forma en que se gestionaron las cosas y sostuvo que no recibió una comunicación clara sobre su continuidad, algo que él define como una traición dentro del fútbol moderno.
Según su relato, le habían dicho que el proyecto sería a medio o largo plazo y, apenas un día después, recibió la noticia de su destitución. El técnico afirmó que, a lo largo de su carrera, jamás había vivido algo parecido y dejó claro que la traición en el fútbol es una experiencia que duele y que cambia la manera de mirar a los que rodean al equipo.
También señaló que hay una sensación de doble cara por parte de la dirección deportiva y que hay personas dentro de la estructura que no se preocupan por resolver la situación real del club.
Almeyda, que pidió mirar este episodio con perspectiva, afirmó que la realidad del Sevilla le recordó a otra experiencia que vivió en River Plate durante sus años de descenso.
Sevilla sorprende con homenaje a los futbolistas chilenos en redes sociales tras incorporación de Suazo
El Sevilla FC recordó a los históricos futbolistas chilenos que han vestido su camiseta, en medio de la llegada de Gabriel Suazo para la temporada 2025-26. La publicación generó reacciones variadas entre los aficionados.Describió a River como un gran club con serios problemas económicos y políticos, y con una afición acostumbrada a exigir siempre victorias. En ese contexto, afirmó que no era un club formado para pelear por títulos cada temporada, sino para evitar descender; una reflexión que, en su opinión, guarda paralelismos con la situación que él vivió en Sevilla.
Resultados que no cumplen las expectativas y una presión constante por salir adelante en una competición tan exigente como LaLiga
Con esa base, el entrenador destacó que, aunque Sevilla es ejemplo de grandeza en España, la temporada ha mostrado signos de inestabilidad: cambios de banquillo, resultados que no cumplen las expectativas y una presión constante por salir adelante en una competición tan exigente como LaLiga.
Aun así, reconoció que el club sigue teniendo historia y palmarés de relevancia a nivel europeo, con éxitos en competiciones continentales que lo sitúan entre los grandes fans y rivales.
La versión de Almeyda se entrelaza con el análisis que muchas veces se ofrece en el fútbol de élite: la gestión de proyectos, la coherencia entre la dirección y el cuerpo técnico, y la necesidad de construir un camino claro cuando los resultados no acompañan.
Aunque sus palabras no buscan convertir su salida en una disputa personal, sí subrayan una visión crítica sobre cómo se manejan los cambios de entrenador y las dilaciones en las decisiones que afectan al núcleo del equipo.
La información se completa con la cobertura de EFE.
