La última sesión de entrenamiento de la Selección Argentina en College Station dejó buenas sensaciones: tres jugadores regresaron a la dinámica del equipo y Scaloni afina el once para el debut mundialista frente a Argelia.
La última práctica de la #Selección Argentina en #College Station dejó sensaciones positivas para Lionel #Scaloni y su plan de cara al Mundial 2026. En esta sesión se dio el primer movimiento claro de exigencia para los jugadores que venían descontando días de trabajo: Nico Paz, Gonzalo Montiel y Nahuel Molina se sumaron al grupo a pleno ritmo por primera vez desde que aterrizaron en Estados Unidos.
Será una semana decisiva para definir el once que arrancará el debut ante #Argelia el martes 16 de junio en Kansas City, y la plantilla ya empieza a mirar de verdad ese primer choque que marcará el inicio de la campaña mundialista.
Según pudo confirmar Clarín, los tres completaron todos los entrenamientos previstos con una intensidad alta, tras haber estado separados del resto durante la primera semana de trabajo.
Paz, que acumula minutos en el mediocampo, arrastraba un traumatismo en el plato tibial de la rodilla izquierda. Montiel y Molina, por su parte, venían de desgarros que cerraron la temporada de sus clubes: Montiel, en River, y Molina, en Atlético de Madrid. Este domingo ambos se integraron a la práctica con el grupo junto a sus compañeros, una señal alentadora para el cuerpo técnico y para la afición que espera verlo más pronto que tarde en acción.
Junto a Paz, Montiel y Molina estuvieron aquellos jugadores que tuvieron menos minutos o no participaron frente a Honduras en el amistoso del sábado.
Lionel Messi, capitán de la Albiceleste, estuvo en el banco de suplentes en el estadio Kyle Field y, si no hay contratiempos, podría sumar minutos frente a Islandia en Auburn, Alabama, en el tercer encuentro amistoso de la gira previa al debut mundialista.
Mientras tanto, el resto de la plantilla realizó trabajos regenerativos, y los guardametas llevaron a cabo ejercicios específicos entre ellos.
Entre los que siguen con procesos de recuperación se destacan Julián Álvarez, quien aún parece sentir dolor en el tobillo izquierdo por un esguince, y Emiliano Dibu Martínez, que continúa con la rehabilitación de la fractura en su dedo anular derecho.
A ambos se les espera para el estreno del martes 16 de junio frente a Argelia, en Kansas City, aunque por ahora permanecen en la planificación de especialistas que les permita estar al 100% en la hora clave.
A efectos prácticos, el técnico busca no exponerse a recaídas y mantener en óptimas condiciones a los jugadores que ya están en el camino de la plena incorporación.
Scaloni dará una conferencia y trazará las líneas para la etapa final de la preparación
La Selección viajará a Auburn, Alabama, este lunes al mediodía. Por la tarde, a las 19:00 (hora argentina), Scaloni dará una conferencia y trazará las líneas para la etapa final de la preparación. El martes 22:00 (hora argentina) cerrarán la gira con un amistoso frente a Islandia, partido que servirá para afinar la puesta a punto de cara al inicio de la fase de grupos del Mundial.
Molina, otro de los que venía con la mirada puesta en la recuperación, continúa de cerca la evolución de su estado. Junto a él, el entrenador también debe decidir si Mantiene a Barco, Enzo Fernández y Mac Allister en el medio, o si finalmente podría apostar por otros nombres para acompañar a Messi y a un bloque ofensivo con opciones como Almada y José López.
El probable once, según el comportamiento de estos días, podría ser Gerónimo Rulli en la portería; Capaldo, Cuti Romero, Otamendi y Medina en defensa; Barco, Enzo Fernández y Mac Allister en el eje; Messi o Nico González por la izquierda, Almada y José López para completar el ataque.
Históricamente, el ciclo de Scaloni ha pasado por un proceso de rejuvenecimiento y consolidación de una identidad que le permitió a Argentina lograr la Copa América 2021 y el título mundial en 2022.
Desde entonces, el cuerpo técnico ha priorizado la rotación de jugadores jóvenes y la gestión de #lesiones como parte clave de un proyecto que aspira a una continuidad sólida para el Mundial 2026, un torneo que, además, se enmarca en un formato y un contexto histórico distinto para las selecciones del continente.
En ese marco, las pruebas en Estados Unidos, la adaptación a nuevos ritmos de viaje y las pruebas de convivencia entre veteranos y jóvenes son piezas habituales para Scaloni en cada ciclo de grandes torneos.
Con el debut cada vez más cerca y la carrera por el primer puesto en el once encendida, la Argentina encara una agenda que combina exigir al máximo a los lesionados y cuidar a los que ya se ven prácticamente listos para la competición.
El objetivo, claro: llegar a Argelia con un equipo que, pese a las variantes, mantenga la identidad, la presión alta y la idea de juego que ha marcado este ciclo.
El país respira #fútbol y espera que, una vez más, la Albiceleste pueda sostener el rendimiento esperado en una Copa del Mundo que se presenta tan exigente como importante para el proyecto de Scaloni y para una afición que ha cambiado su historia reciente de gloria por una esperanza sostenida en el tiempo.
