Argentina logra el bronce en el Sevens de Nueva York 2026 al vencer 26-10 a Australia, en una actuación que marca avance en su reconstrucción y pone fin a una racha sin metales en el circuito.
El partido por el tercer puesto ante Australia terminó 26-10 a favor de Argentina, un resultado que llega en un momento clave de la temporada 2025/26 y que sirve para confirmar que el equipo está en pañales pero ya sabe a dónde quiere ir.
La otra cara del domingo fue la semifinal frente a Sudáfrica, la siempre complicada versión 7s de los Springboks, a la que los argentinos no pudieron doblegar y cayeron 14-5.
Una derrota que, lejos de empañar la jornada, fue un aprendizaje más para un equipo que viene de atravesar un periodo de reconstrucción y que ya mostró señales de crecimiento a lo largo del torneo.
En la pelea por el bronce, Argentina dio una muestra de reacción y de claridad táctica desde el primer minuto. Australia se adelantó a los dos minutos con un try de Wallace Charlie que dejó el marcador 5-0, pero los Pumas respondieron de inmediato: Luciano González Rizzoni hizo una gran corrida por la izquierda, recibió el pase de Pedro de Haro y dejó el score empatado 5-5, situación que se mantuvo hasta el descanso.
La segunda mitad trajo la mejor versión de Los Pumas. Marcos Moneta apareció con una jugada individual que terminó en ensayo y De Haro convirtió para poner 12-5. A partir de ahí, el equipo argentino se sintió más suelto y fue un vendaval: Matteo Graziano y Sebastián Dubuc se sumaron a la cuenta con dos ensayos que dejaron el 26-5, y solo quedó para Australia un intento de Blake sobre la campana para dejar el marcador final en 26-10.
Para entender el contexto, Los Pumas 7s llegaron a Nueva York tras una fase de grupos de perfiles muy diferentes y con la necesidad de sumar en cada salida.
En la primera ronda vencieron a Fiji 31-12, mostraron orgullo en un triunfo ajustado ante España 27-26 y cerraron esa fase con una derrota frente a Gran Bretaña 19-14, suficiente para terminar como líder del Grupo B y clasificar a las eliminatorias.
El ciclo reciente de la selección argentina ha estado marcado por un proceso de reconstrucción, con la salida de jugadores de peso que obligó a una reconfiguración de roles y combinaciones.
En ese marco, la pasada temporada ya dejó una señal de resiliencia al ganar Hong Kong 2025 y al terminar la fase regular de la misma campaña entre los primeros, una referencia que ahora se quiere traducir en regularidad en el circuito.
La última vez que Los Pumas 7s habían estado entre los tres primeros en un torneo anterior a Nueva York fue en Ciudad del Cabo, diciembre pasado, cuando terminaron subcampeones.
Este #bronce en Nueva York llega en un momento de confianza para el club
Este bronce en Nueva York llega en un momento de confianza para el club, que ya mira hacia las próximas pruebas con un plan claro: mantener el impulso, reforzar la defensa y buscar más consistencia en ataque para sostener la línea ascendente y pelear por más podios en lo que queda de la temporada 2025/26.
Si logran mantener esa continuidad, Argentina podría consolidar su crecimiento y darle continuidad a un proyecto que ya ha mostrado destellos de calidad, tanto en la fase de grupos como en las fases de juego que demandan control, rapidez y precisión cuando la presión aumenta.
