Rosario Central se reencuentra con la victoria gracias a la magia de Di María frente a Independiente, en un partido clave del Apertura 2026 que alimenta la ilusión local y deja en evidencia tensiones fuera de la cancha.
Angel #Di María dejó atrás la espina del Clausura 2025, aquel torneo en el que Central, pese a haber sido líder en la fase regular, cayó en octavos de final y se fue para casa con la sensación de haber desperdiciado una oportunidad importante.
En el Apertura 2026, el segundo campeonato disputado en Argentina desde que decidió regresar, el mundo de Fideo volvió a girar con la mirada puesta en él.
Un partido que parecía complicado se convirtió en una derrota encarrilada hacia una victoria para Rosario Central, gracias a una actuación decisiva del delantero mundial.
El encuentro ante Independiente, disputado en el estadio local, arrancó con un aviso de Independiente: un gol tempranero de #Gabriel Ávalos dejó a los de Avellaneda arriba en el marcador y la situación parecía encaminarse hacia un resultado incómodo para Central.
Pero Di María, a sus 38 años y con la sonrisa de quien sabe que aún puede cambiar las cosas, tomó las riendas del ataque canalla. En una jugada colectiva por la banda derecha, recibió, encaró con su sello de purísima habilidad y sacó un derechazo que se fue pegado al palo más lejano del arquero Rodrigo Rey: la pelota pasó besando la madera y se instaló en la red para el 1-1.
Fue un golpe de authority que volvió a encender a la hincha y al equipo.
A partir de ahí, Central pasó a tomar protagonismo. Giovanni Cantizano, con otra muestra de talento joven que va ganando confianza, terminó apareciendo para convertir dos goles que cerraron la remontada.
El primero, un golpe de clase en el área, y el segundo, una definición precisa que selló el 3-1 en el marcador. Con esa tripleta de goles, Central no solo dio vuelta el resultado, sino que dejó claro que está para pelear de tú a tú en el grupo y que la juventud de Cantizano y Verón ya empieza a justificar las oportunidades que les está dando el cuerpo técnico.
Di María
Di María, que no esconde su deseo de alzar otro título local, no olvidó agradecer el esfuerzo colectivo ni elogiar la progresión de los más jóvenes.
En su charla postpartido, mostró satisfacción por el rendimiento del equipo y dejó abierta la puerta a seguir trabajando para mantener ese nivel en cada partido, sobre todo cuando el calendario aprieta con la Libertadores a la vista y el torneo local en una fase decisiva.
Pese a la presión de la competencia, el vestuario transmite confianza y la sensación de que el grupo está unido, con la mira puesta en sumar puntos y avanzar.
No faltaron los roces extra cancha. El presidente de Independiente, Néstor Grindetti, dejó en claro a través de las redes que prefiere centrarse en el fútbol y no entrar en debates sobre decisiones arbitrales o supuestos condicionamientos previos.
Por su parte, #Yael Falcón Pérez y sus asistentes, según el propio relato de los protagonistas, no influenciaron el desarrollo del encuentro. En el mundo del fútbol argentino, esas tensiones suelen acompañar a los clásicos y a los duelos del grupo, pero el mensaje del técnico y del plantel de Central fue claro: lo que importa es lo que sucede dentro de la cancha.
Este rendimiento llega en un momento clave para Di María, que regresa a la Argentina tras años en el exterior y continúa demostrando que la experiencia de un campeón del mundo puede marcar diferencias en un club que quiere pelear alto.
El plan inmediato de Central pasa por cerrar la fase de grupos de la Libertadores con una buena cosecha de puntos y, por supuesto, consolidar el estilo de juego que ha mostrado en estas últimas jornadas.
A nivel histórico, el retorno de Di María a un club grande del país se suma a un contexto en el que Central ha buscado recuperar protagonismo en el fútbol doméstico y continental, con la esperanza de que este momento sirva para cimentar un ciclo más estable y ambicioso.
En definitiva, la remontada ante #Independiente no solo dejó tres puntos en el casillero, sino también una señal de identidad para un #Rosario Central que quiere mirar hacia arriba y dejar atrás las sombras del pasado cercano.
