Kendry Páez decide el 3-1 de River ante Aldosivi en el descuento y devuelve la calma al barrio

River dio una muestra de carácter al vencer 3-1 a Aldosivi gracias a un gol de Kendry Páez en el tiempo añadido, un triunfo que llega con dudas sobre el juego y con la mirada puesta en el próximo compromiso de Copa Sudamericana.

Imagen relacionada de kendry paez decide el 3 1 de river ante aldosivi en el descuento

El juego quedó decidido por un gol del joven #Kendry Páez ya en las prolongaciones, y esa diana terminó siendo como un bálsamo para un River que, a intervalos, había mostrado signos de alivio y de alerta a la vez.

La noche fue de lucha, de un esfuerzo sostenido por parte de los de Núñez, que salieron a buscar la victoria desde temprano pero se encontraron con un #Aldosivi bien plantado, ordenado en defensa y con la posibilidad de hacer daño en transición.

El ambiente en el estadio se mantuvo intenso durante los 90 minutos: cánticos, aplausos y ese deseo de ver un juego más claro que el que se venía viendo en las últimas semanas.

La historia del encuentro reflejó, por momentos, a un River que dominó la posesión y llevó la iniciativa, pero que no siempre logró traducir esa superioridad en acciones con peligro claro.

En el inicio, la visita se plantó con una cerrada línea de cinco hombres en la defensa y buscó cortar la salida, apretando en mitad de campo. Aun así, el conjunto local encontró la forma de abrir el marcador gracias a una jugada que sintetizó la idea de querer resolver el asunto con juego asociado: un remate de #Colidio que Werner desvió y dejó la segunda pelota para que el delantero empujara el balón y marcara.

El gol vino tras una secuencia que incluyó un centro de Montiel, ejecutado con precisión, y una revisión que, según la crónica, no terminó cobrando valor por un detalle perdido en el VAR, que no llamó a revisar una falta previa de Subiabre sobre González.

En resumen: River intentó, tuvo la iniciativa y, por momentos, mostró destellos de conexión entre líneas, aunque el acierto en la definición no estuvo siempre a la altura de lo deseado.

Aldosivi, fiel a su estilo de Damonte, respondió en el segundo tiempo con un planteamiento más compacto y menos arriesgado, pero efectivo cuando tuvo la posibilidad de salir de contragolpe.

El 1-1 llegó tras un centro desde la banda derecha que encontró a Tomás Fernández, quien remató con precisión y dejó sin opciones a la defensa local.

El estadio respiró hondo: parecía que el peso de la noche caería sobre River, que se veía obligado a una nueva parvada de ataques para evitar perder puntos que parecían estar asegurados hace apenas minutos.

Hubo, incluso, un momento de tensión cuando Román golpeó el travesaño y el público se encendió, temiendo lo peor para el equipo de casa.

Dejó pasar para Colidio

Pero la respuesta no tardó en aparecer. Acuña, con un empuje constante, se convirtió en el líder de la ofensiva y movió piezas para generar espacios. Moreno recibió un centro rastrero en el área y, con criterio, dejó pasar para Colidio, que remató y, al estar habilitado, empujó la pelota para volver a poner a River por delante.

Fue entonces cuando se encendió la tarde-noche de Páez: Freitas metió una asistencia precisa que dejó al joven ecuatoriano en condiciones de rematar, extendiendo la ventaja y sellando un triunfo que, además, llega cuando el calendario marca un encuentro crucial en la #Copa Sudamericana frente a Bragantino, un examen que River debe enfrentar en Brasil con la mochila de estas dudas resueltas en parte por la victoria de este domingo.

En clave histórica, este tipo de resultados tiene un peso especial para River. El club siempre ha sido referente del fútbol argentino, con títulos continentales y una historia de presión por rendir al máximo cada jornada. Páez, por su parte, representa a una camada de jóvenes que ha generado mucho interés en la prensa y en la afición desde que dio sus primeros pasos en la institución: su presencia en el campo, la manera en que se suelta en los minutos finales y su capacidad para decidir partidos en momentos cruciales alimentan una narrativa de renovación en un equipo que, a estas alturas, necesita equilibrio entre experiencia y descaro juvenil.

En el partido de hoy, esa mezcla se notó: un River dominante en el dominio de balón, con momentos de brillantez, pero también con episodios de imprecisión; y un Aldosivi que, pese a la derrota, dejó la impresión de ser un rival que sabe esperar su oportunidad y ser letal en las transiciones.

Con esta victoria, River suma tres puntos valiosos, mantiene la esperanza de avanzar a instancias decisivas y cierra una jornada que deja más preguntas que respuestas respecto de la forma de juego.

Lo inmediato es la Copa Sudamericana: el jueves, ante Bragantino en Brasil, el equipo de Coudet tendrá que mostrar una versión más sólida y más concreta en ataque si quiere avanzar en la competición y, sobre todo, consolidar el trabajo que dejó ver este domingo, con un cierre de partido que, por fin, dio un respiro a la afición y al cuerpo técnico.