El 23 de junio de 2026, Patrick Vieira sopló medio siglo. Repasamos la carrera del centrocampista francés, campeón del mundo y de Europa, y líder de los 'Invencibles' del Arsenal.
Uno de los mejores mediocentros de la historia, Patrick Vieira, cumplió 50 tacos el pasado 23 de junio. Y no es para menos: el francés, con orígenes senegaleses, se convirtió en un todoterreno sobre el césped, combinando fuerza, técnica y un liderazgo que asustaba a sus rivales.
Nacido en Dakar en 1976 pero criado en Francia, Vieira se hizo un nombre en el #fútbol europeo a base de jerarquía y títulos.
Su etapa dorada fue, sin duda, en el Arsenal. Llegó en 1996 de la mano de Arsène Wenger, y en nueve temporadas se ganó el brazalete de capitán y el cariño de la afición 'gunner'. Con él, el #Arsenal ganó tres Premier League, pero la más recordada es la 2003-2004, donde nadie fue capaz de ganarles. Ese equipo pasó a la historia como los 'Invencibles'. Vieira era el jefe del centro del campo, y sus duelos con el irlandés Roy Keane, del Manchester United, son de leyenda. Se les tenía un respeto enorme, pero sobre el campo se partían la cara.
Pero Vieira no solo brilló en Inglaterra. Con la selección francesa levantó la Copa del Mundo en 1998, en casa, y dos años después la Eurocopa 2000. También ganó la Copa Confederaciones 2001 y fue subcampeón del mundo en 2006. En total, 107 partidos con 'Les Bleus' y seis goles. Siempre cumplía en los grandes escenarios.
Después del Arsenal
Después del Arsenal, se fue al fútbol italiano. Primero a la Juventus, y luego al Inter de Milán, donde siguió acumulando títulos: tres Serie A y dos Supercopas de Italia. Incluso volvió a Inglaterra para jugar en el Manchester City, donde ganó otra FA Cup en 2011, justo antes de retirarse.
Y ya retirado, se metió a entrenador. Ha dirigido al New York City FC, al Niza, al Crystal Palace, al Estrasburgo y al Génova. No le ha ido tan bien como como jugador, pero demuestra que el fútbol lo lleva dentro.
Vieira es de esos futbolistas que marcaron una época. Su 50 #cumpleaños es un buen momento para recordar a un tipo que, con su garra y calidad, se ganó un sitio entre los grandes. ¡Larga vida al 'jefe'!
