El Tribunal Supremo confirma la absolución de Neymar, Rosell y Bartomeu en la investigación por corrupción entre particulares y estafa relacionada con la contratación del jugador cuando pertenecía al Santos. La sentencia señala la ausencia de delito y explica que la operación respondió a una decisión deportiva del club.
El #Tribunal Supremo de España confirmó este miércoles la absolución de #Neymar y de los expresidentes del Barcelona, Sandro #Rosell y Josep Maria Bartomeu, en la causa que les investigaba por #corrupción entre particulares y #estafa en la contratación del jugador, que entonces militaba en el Santos.
La Sala de lo Penal del Supremo rechazó los recursos contra la sentencia de la Audiencia de Barcelona, que ya había determinado que no existió delito alguno en la adquisición del jugador.
En su fallo, subrayó que los hechos probados mostraban la inconsistencia de la acusación y que no hubo ganancia ilícita ni engaño relevante.
La clave de la resolución es que, según la Sala, lo que ocurrió no fue un caso típico de corrupción en los negocios ni una estafa impropia. Ni Neymar, ni sus representantes, ni el FC Barcelona cometieron delito alguno. El tribunal matizó que, más bien, se trató de una decisión deportiva del club para asegurar el fichaje del delantero y, más adelante, adelantar su llegada, con un pago que, desde la óptica de la acusación, podría haber tenido una lectura fraudulenta en otros contextos, pero que la Justicia no encontró tipificada como delito.
El origen de la controversia se remonta a 2009, cuando la empresa DIS adquirió los derechos económicos de Neymar, que por aquel entonces defendía al Santos, por una cantidad de alrededor de cinco millones de reales.
Poco tiempo después, el Barça firmó un acuerdo para que Neymar quedara vinculado al club catalán cuando quedara libre, y realizó un pago de una cantidad que la propia defensa de DIS consideró relevante en su parte de derechos.
En la vista, el Club blaugrana mantuvo que esa operación tenía un propósito deportivo y estratégico para asegurar su fichaje, y que el precio pagado en su momento respondía a las condiciones de mercado y a la negociación entre las partes.
Neymar vistió la camiseta del Barcelona durante cuatro temporadas
Neymar vistió la camiseta del Barcelona durante cuatro temporadas, periodo en el que disputó 186 partidos y anotó 105 goles. El tridente que formó junto a Messi y Suárez quedó en la memoria de muchos aficionados, y esa etapa del club quedó marcada por títulos y un estilo de juego muy característico que trascendió lo meramente deportivo.
Neymar regresa a los entrenamientos con Al-Hilal tras larga ausencia por lesión
El delantero brasileño Neymar ha vuelto a los entrenamientos en grupo con Al-Hilal casi un año después de su grave lesión de rodilla, aunque su regreso a la competición dependerá de su preparación y decisiones del entrenador.En agosto de 2017 el atacante dejó Barcelona para incorporarse al Paris Saint-Germain, club al que llegó tras un traspaso que, según los datos que circulan en el entorno del fútbol, fue valorado en unos 222 millones de euros, aunque esa cifra ha sido objeto de múltiples interpretaciones en distintos informes y entrevistas.
Tras su paso por el PSG, Neymar continuó una etapa marcada por las lesiones y los vaivenes deportivos, que lo llevó a jugar finalmente en el Al-Hilal de Arabia Saudí.
A partir de ahí, como recoge la noticia original que inspira este texto, en 2025 volvió a Brasil para volver a vestir la camiseta del Santos. Este giro, que para muchos es una curiosidad dentro de una carrera internacional llena de altibajos, se enmarca en un contexto más amplio: la carrera de Neymar, sus movimientos entre grandes clubes y la forma en que los equipos gestionan contratos, derechos y fichajes, ha sido objeto de escrutinio no solo por parte de aficionados sino también por leyes y reguladores en diferentes países.
La sentencia del Supremo no cambia la trayectoria deportiva de Neymar ni las narrativas que se han construido alrededor de su fichaje por el Barça. Sin embargo, sí despeja la frontera entre lo que son decisiones deportivas y lo que podría interpretarse como un delito, al menos en este caso concreto.
Para muchos seguidores del Barça y para los observadores de la jurisprudencia deportiva, la resolución refuerza la idea de que, cuando una operación de traspaso o de derechos económicos se justifica por una planificación deportiva y se ejecuta con acuerdos contractuales y de pago dentro de la legalidad, no debe confundirse con indicios de corrupción.
En resumen, el Supremo sostiene que no hubo delito ni por Neymar, ni por Rosell ni por Bartomeu. La lectura que se impone es la de que la contratación de Neymar por el Barça, incluyendo los movimientos y pagos acordados, respondió a una estrategia deportiva y de negocio, y que la acusación no logró demostrar la existencia de un engaño que configurara una estafa impropia o una corrupción en los negocios.
Este fallo cierra, de momento, un capítulo polémico en la historia reciente del Barça y sitúa a Neymar como protagonista de una polémica que, a la larga, quedó encauzada por la vía judicial, pero sin una condena que afecte a su trayectoria profesional.
