Del naufragio en el Caribe a la pista: la historia de Emilio Mendoza, profesor que debuta en rally a los 42 años

Relato de superación de un profesor de historia que sobrevivió a un naufragio y hoy se prepara para competir en un rally, uniendo docencia y deporte motor.

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Su travesía dio un giro dramático el 18 de febrero de 2023, cuando, al cruzar la frontera entre Panamá y Colombia a bordo de una lancha que transportaba personas y su moto, sufrió un #naufragio en el mar Caribe.

Una ola de gran tamaño dejó sin poderosas a los motores y desgastó la confianza de todos a bordo. El capitán dio la señal de que la embarcación estaba al borde de hundirse y, en ese instante, todos se arrojaron al agua. Mendoza recuerda haber sentido que su vida estaba en juego y que, de pronto, todo podía terminar allí mismo.\n\nDurante aproximadamente una hora quedó a la deriva junto a dos turistas, aferrados a un cajón para mantenerse a flote. Finalmente apareció una embarcación de la comunidad indígena Madugandí, perteneciente a la comarca Kuna Yala, que los rescató. A su llegada a tierra, la familia y las pertenencias quedaron perdidas bajo el agua: no solo estaban a salvo, también se había perdido la moto y gran parte de los efectos personales.

Esa experiencia se convirtió en una especie de segunda oportunidad para Mendoza, un recordatorio de que la vida puede cambiar en un instante y que los sueños siguen siendo posibles si se sabe buscar el momento adecuado para seguir adelante.\n\nA finales de 2025, casi tres años después del incidente, Mendoza hizo su debut en el mundo del rally, a los 42 años. Se inscribió en el #Rally Santafesino con apenas un mes de preparación y sin experiencia previa en este tipo de competencias. Contra todo pronóstico, vivió una actuación destacada: terminó segundo en la categoría Moto 3 y ocupó el octavo lugar en la clasificación general, entre 16 pilotos.

Su amigo Ezequiel Salao lo acompañó durante la etapa de entrenamientos, ayudándolo a familiarizarse con los ritmos de manejo en caminos de tierra y ripio.

En la escena final de la competencia, la noticia de su podio resonó como una confirmación de que la perseverancia y la curiosidad pueden convertir un desafío personal en un logro deportivo.\n\nEl proceso de preparación para el debut no fue fácil: Mendoza explicó que, para extraer el máximo rendimiento de su moto, tuvo que cambiar su enfoque habitual de conducción, priorizando la velocidad y la confianza sobre la protección excesiva de los componentes.

«Desaprendí a manejar para aprender a correr», sintetizó, destacando la curva de aprendizaje que acompaña a quien se estrena en un deporte tan exigente.

Este debut le abrió la puerta a nuevas metas y, de inmediato, se propuso participar en el Gran Premio de La Montaña, una prueba que combinan tramos de competencia y tourism, con presencia de corredores de alto nivel desde el World Rally Championship y escenarios que resaltan la geografía cordobesa.

La fecha anunciada para esa carrera fue el 21 y 22 de marzo y el lugar, Mina Clavero, Córdoba. Mendoza afirmó que, si bien es probable que sus tiempos sean modestos en la primera marcha, su objetivo es competir con un ritmo más rápido y asumir retos que le exijan aún más a nivel técnico y físico.\n\nHoy, Mendoza vive en Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires, y combina su labor docente en escuelas de la zona con el proyecto de vida dedicado a la moto.

Su tiempo entre aulas y talleres lo reparte con la planificación de futuros viajes, y su experiencia reciente en rallyes le ha dado una nueva forma de comprender la historia que enseña: la de la capacidad humana para reinventarse ante la adversidad y para convertir las limitaciones en combustible para seguir aprendiendo.

En su canal de redes, que nació como una forma de documentar sus andanzas por América Latina, Mendoza continúa conectando a estudiantes y seguidores con relatos que muestran que la historia vive en cada ruta, en cada frontera y en cada encuentro con las comunidades que lo acompañan en su camino.\n\nEl viaje de Mendoza también se coloca en un marco humano y sociocultural más amplio. El Tapón del Darién, una ruta selvática que une Colombia y Panamá, es uno de los tramos más peligrosos para quienes buscan avanzar por tierra; para él, cruzar por mar fue una decisión que, desde su perspectiva, le permitió conservar intacta la curiosidad por las diversas culturas de la región.

La experiencia de la comunidad Madugandí y la cooperación entre quienes resisten las circunstancias difíciles ofrece un espejo de las condiciones que enfrentan migrantes y viajeros de todo tipo en una región que ha visto múltiples flujos de movilidad en los últimos años.

Estos elementos enriquecen su enfoque pedagógico y aportan una dimensión humana a su práctica educativa.\n\nEn sus inicios, la motocicleta llegó a su vida casi por casualidad. En 2001, un dinero recibido tras una indemnización motivó la compra de su primera moto, y un amigo lo dejó en su casa para aprender a conducir. A partir de allí comenzaron los primeros viajes de larga distancia, entre ellos un recorrido en 2011 hacia Machu Picchu que lo marcó de manera definitiva.

A lo largo de los años, su curiosidad lo llevó a recorrer Chile en 2019, a desafiar la pandemia en 2020 con una larga estancia en Honduras que superó los ochenta días y a retomar el camino hacia Ciudad de México en 2022, donde enfrentó a la policía aeroportuaria y su burocracia para poder entrar al país.

Que se presenta como una fusión entre #educación y aventura

Aunque esos contratiempos parecían frenar su ruta, cada obstáculo reforzó su convicción de que la historia tiene múltiples lenguas y que la memoria se alimenta de las vivencias vividas en la ruta.\n\nEl proyecto personal de Mendoza, que se presenta como una fusión entre educación y aventura, toma el nombre de las venas de América Latina en moto, una metáfora que refleja su visión de un continente vivo, fragmentado por fronteras, pero unido por historias compartidas.