Boston será sede de siete encuentros del Mundial 2026 en un estadio temporalmente renombrado como Estadio Boston; la ciudad ya tiene experiencia en grandes torneos y la FIFA regula el nombre de las sedes por patrocinio.
El Gillette Stadium, ubicado en Foxborough a unos cuarenta kilómetros de Boston, será temporalmente rebautizado como Estadio #Boston por normas de patrocinio de la #FIFA durante el torneo.
En coche desde la ciudad, el trayecto suele situarse en torno a los 45 minutos, aunque depende del tráfico y de la jornada del día.
Inaugurado en 2002, el estadio tiene una capacidad que oscila entre 65.000 y 68.000 espectadores y es hogar de dos equipos de alto rendimiento: los New England #Patriots de la NFL y el New England #Revolution de la MLS. Fue construido para reemplazar al antiguo Foxboro Stadium y, desde entonces, ha albergado grandes citas internacionales y varios torneos de la FIFA y de la Concacaf.
Este estadio ya goza de un historial relevante en torneos FIFA: fue sede de la Copa Mundial Femenina de 2003
Este estadio ya goza de un historial relevante en torneos FIFA: fue sede de la Copa Mundial Femenina de 2003, acogió la #Copa América Centenario y múltiples ediciones de la Copa de Oro de la Concacaf.
Vancouver traslada su centro de entrenamiento para el Mundial 2026 a la Universidad de la Columbia Británica
La ciudad de Vancouver ha decidido mover el centro de entrenamiento de la selección masculina de fútbol de Canadá a la Universidad de la Columbia Británica, tras las críticas recibidas por su plan original en un parque local.En 2016, por ejemplo, albergó el cruce de cuartos de final entre Argentina y Venezuela. Estas experiencias refuerzan la idea de que la ciudad de Boston sabe organizar grandes eventos futbolísticos a nivel internacional.
La elección de Boston se enmarca en una estrategia regional para impulsar el fútbol en el noreste de Estados Unidos, aprovechando su conectividad aérea y la base de aficionados que ya demostró interés en eventos de gran magnitud.
Se esperan visitantes provenientes de distintos países y un impacto económico positivo ligado a la celebración de cada partido, con actividades paralelas, seguridad y logística a la altura de un certamen de primera línea.
