El club italiano anuncia una reestructuración total tras no clasificarse para la Champions; Allegri y otros directivos dejan sus cargos. Zlatan Ibrahimović, el emblema del club, permanece como símbolo del legado del Rossoneri.
El Milan dio un golpe a su historia este lunes al confirmar que no volverá a jugar la Liga de Campeones y, con esa caída, anunció la salida de toda su cúpula deportiva.
Massimiliano #Allegri quedó fuera con efecto inmediato, junto a Giorgio Furlani, Igli Tare y Geoffrey Moncada, el que hasta ahora era su equipo directivo y técnico.
En un comunicado lacónico, la propiedad dejó claro que se abre un periodo de cambios y que la reorganización del área deportiva será la prioridad de cara a la próxima campaña.\n\nEl club, controlado por el fondo estadounidense RedBird Capital Partners, añadió que estas decisiones no son un simple ajuste aislado sino el inicio de un proceso para volver a colocar al Milan en el centro de la élite del #fútbol italiano y europeo.
“Ahora es tiempo de cambios y de una profunda reorganización del área deportiva del Club”, señalan, y añaden que a cada uno de los salientes se les agradece el trabajo y la dedicación que mostraron durante su paso.\n\nLos hechos llegan después de una temporada para olvidar: el Milan quedó fuera de la #Champions League y terminó quinto en la Serie A, con una derrota en casa frente al Cagliari por 1-2.
Esa derrota, sumada a otros tropiezos a lo largo del curso, dejó al equipo en una posición que contrasta con las expectativas que se habían puesto al inicio de la temporada.
En paralelo, el Como, dirigido por Nicolás Paz y Máximo Perrone, también aprovechó el envión para escalar posiciones en la tabla.\n\nSegún la nota oficial, el club reconoce que, aunque durante gran parte de la temporada el equipo estuvo entre los dos primeros en la pelea por la Champions, el tramo final no acompañó y terminó por convertir el objetivo en un fracaso al que se le busca dar una respuesta estructural.\n\nLos dueños, que han promovido una revisión profunda, adelantaron que los próximos nombramientos se comunicarán cuando ya estén decididos para dejar una estructura lista para la próxima temporada.
En otras palabras, se busca un relevo claro y una estrategia a medio y largo plazo más sólida que la que había hasta ahora.\n\nMás allá de lo inmediato, este movimiento encaja en una historia de renovación que el Milan ha vivido desde que RedBird tomó las riendas en 2022.
El fondo llegó con promesas de modernización y una apuesta por profesionalizar la gestión, algo que en gran medida predica en Europa un fútbol cada vez más dependiente de la salud financiera y de una planificación deportiva rigurosa.
En esa línea, la historia del club se mezcla con un contexto más amplio: Milan, uno de los clubes con mayor palmarés europeo, ha pasado por altibajos en la última década, con aportes de grandes entrenadores y fases de reconstrucción, mientras su afición sueña con volver a competir de tú a tú con los mejores.\n\nCon RedBird en control, el Milan ha buscado un enfoque más estructurado de scouting, fichajes y desarrollo de jugadores, lo que ha generado expectativas de crecimiento sostenido.
La salida de Allegri y de la cúpula podría verse como el primer paso de ese plan
La salida de Allegri y de la cúpula podría verse como el primer paso de ese plan, con la promesa de presentar un equipo directivo capaz de devolver al club a la Champions y, a medio plazo, volver a disputar el título en Italia y en Europa.\n
