Reacciones de medios de todo el mundo tras el triplete de Messi frente a Argelia en su estreno mundialista, con los récords que supuestamente desbloqueó y el eco en Estados Unidos y Europa.
Messi volvió a demostrar que está en otra dimensión con su actuación en el 3-0 frente a Argelia, en el debut de #Argentina en el Mundial. No fue solo que metiera tres goles, fue la forma en que lo hizo, con la frialdad de quien sabe exactamente dónde están las metas y el impulso de una noche que puede pasar a la historia.
En Kansas, escenario de este choque para muchos a distancia, los medios del mundo se rindieron ante su rendimiento y ante los récords que parecía romper sin apenas pestañear.
"¡Histórico Messi!", tituló AS en su edición web apenas terminó el partido. Marca no se quedó corta y lo definió como "Brutal", añadiendo un: "¡Hat-trick de Messi!".
En Francia, L'Equipe aportó la visión de que "El mejor (goleador) de la historia es Messi". Otros países no se quedaron atrás: Corriere dello Sport lo describió como un "show"; Corriere dijo: "Triplete y los Estados Unidos en delirio"; A Bola de Portugal llevó el argumento a la cancha emocional con: "¡Messi es de otro mundo!".
Incluso en Alemania, Bild apareció con un titular optimista: "Messi hace su magia, Zidane sufre" y la frase: "Un comienzo soñado en la Copa del Mundo para la superestrella".
En el continente americano, los elogios no fueron menores. El País de Uruguay destacó tanto el "Hat-Trick de Messi" como su colección de récords. Globo.com, en Brasil, abrió su nota principal con: "Messi anota un hat-trick e iguala el récord goleador de Klose en la Copa del Mundo en la victoria de Argentina sobre Argelia".
Récord de México no escatimó en palabras: "¡Histórico!" y agregó que #Messi alcanza a Miroslav Klose como máximo goleador en Copas del Mundo.
En el primer partido de su sexto Mundial, y en su partido 200 con la Selección, Messi no solo marcó por triplicado, sino que, según las crónicas, rompió cinco récords.
Firmó su primer hat-trick en Mundiales
En primer lugar, igualó a Miroslav Klose como máximo goleador de la historia de la Copa del Mundo; firmó su primer hat-trick en Mundiales; se convirtió en el más veterano en triplicar y fue el primero en marcar en la gran cita con una diferencia de 20 años respecto a sus primeros goles en torneos internacionales.
Todo ello, según las crónicas recogidas, en medio de una tarde-noche de gran expectación.
La noticia, además, se gestó en un marco histórico para Messi. A lo largo de su carrera, el futbolista rosarino ha sido protagonista de una de las trayectorias más seguidas y analizadas del deporte: desde sus inicios en las inferiores de Newell’s Old Boys, pasando por la explosión en Barcelona y su posterior paso por París y, más adelante, por la MLS con Inter Miami.
Esta actuación llega en un momento en el que Messi ya había dejado huella en el #fútbol europeo y mundial, con una colección de títulos y reconocimientos que le han convertido en una referencia para generaciones de jugadores y aficionados.
Además, este rendimiento se inscribe en una historia que trasciende las notificaciones de resultados. Es un espejo de cómo el fútbol contemporáneo fusiona talento individual y narrativas globales: el astro argentino, que ha sido objetivo de debates interminables sobre su lugar entre los grandes de la historia, vuelve a mover aficiones, revistas y redes sociales cada vez que pisa el césped.
En el plano técnico, su capacidad para decidir un partido a golpe de gol sigue alimentando el debate entre expertos y amantes del balompié sobre lo que significa mantener un nivel así a lo largo de años y dentro de clubes y competiciones tan exigentes.
Por todo ello, este triplete no es solo un marcador favorable para Argentina; es una señal de continuidad de una leyenda viva que, más allá de los estados de ánimo y de las estructuras de cada país, mantiene una influencia que muchos describen como irrepetible.
Y, mientras Messi suma capítulos a su historia, el mundo del fútbol espera con atención el próximo capítulo que escriba sobre el césped, en la cancha y fuera de ella, porque cada acto de este jugador parece generar una historia que merece ser leída y comentada a la vista de todos.
