Inter Miami y Nashville SC protagonizaron un encuentro que pasó a un segundo plano frente al gol 900 de Leo Messi, una marca que refuerza la trayectoria del argentino en todas las competencias oficiales y que llega cuando aún parece haber mucho fútbol por delante.
En Fort Lauderdale, ante cerca de 21.000 aficionados, el Chase Stadium recibió a un #Messi que, una vez más, dejó claro que su nombre ya forma parte de un libro de récords.
La gran noticia no fue la manera en que terminó el partido —un resultado que quizá no resolvió todo lo que quedaba por decidir en la competición— sino el gol número 900 de Leo Messi en partidos oficiales.
La acción llegó cuando Reguilón le sirvió un pase filtrado y, a la primera, el delantero rosarino empujó la pelota para batir al portero contrario.
Ese tanto no solo sumó tres puntos defensores de su equipo, sino que elevó su cuenta personal a una cifra que muchos jugadores solo sueñan con alcanzar a lo largo de toda su carrera.
Con este gol 900, Messi amplía un palmarés que ya estaba lleno de hitos. En su trayectoria acumula 672 tantos con el Fútbol Club Barcelona (donde desbordó talento y títulos), 32 con el Paris Saint‑Germain y 115 con la selección argentina.
En total, 900 goles en competiciones oficiales repartidos entre club y selección. En cuanto a la forma de hacerlos, el propio recuento desglosa que la mayoría llegaron con la zurda (unos 756), una buena cantidad con la derecha (110), 30 fueron de cabeza y el resto se reparte entre situaciones menos habituales como el uso del pecho o incluso, según las crónicas, una jugada de contexto especial.
Para ponerlo en perspectiva, esa cifra de Messi solo está por delante de Cristiano Ronaldo, cuyo registro oficial supera los 960 goles. Aun así, Messi ha confeccionado un historial distinto: disputó sus 900 tantos en 1.142 partidos, lo que le da un ritmo de gol ligeramente superior al de su eterno rival (aproximadamente 0,79 por partido frente a 0,74). Y todo ello a falta de completar una trayectoria que, según las cuentas, podría alargar aún más sus números, a la vez que su calendario dibuja un tramo final de una década donde el astro continúa buscando títulos y récords.
Que ha sido la casa de #Inter Miami hasta que
El estadio, que ha sido la casa de Inter Miami hasta que, a partir del 4 de abril, el equipo migra al nuevo Nu Stadium dentro del Miami Freedom Park, lució con aforo completo.
Es habitual que Messi concentration a todo tipo de público, pero en esta ocasión incluso los hinchas visitantes se sumaron al cántico para rendir homenaje a una carrera que, por momentos, parece destinada a escribir capítulos de colección.
En el terreno de juego, las imágenes de la noche citan a un Messi que, pese a la cercanía de un nuevo Mundial y a la presión de competir en un país distinto, continúa manteniendo esa chispa decisiva que lo ha hecho único.
El debate sobre quién puede ocupar el trono del #fútbol mundial, cuando Messi está en este tramo de su carrera, vuelve a abrirse. Muchos nombres del otro lado del deporte se mencionan como posibles rivales para intentar equiparar su legado: atletas de distintas disciplinas aparecen en las conversaciones en Estados Unidos y en España, desde grandes figuras del baloncesto y el fútbol norteamericano hasta leyendas de otros deportes.
En España, la pregunta sobre quién podría desbancar a Messi del podio de la gloria se repite cada vez que el argentino aparece en una noche de récords.
Si miramos hacia atrás, la historia de Messi en el fútbol está llena de momentos que el aficionado español recuerda con emoción: desde su debut con la camiseta blaugrana hasta el primer gol oficial, aquel de mayo de 2005 frente al Albacete que encendió una trayectoria imparable.
Cada año ha ido sumando hitos y, aun con el paso de los años, su figura es capaz de convertir un partido común en una cita para la historia. En este sentido, la noche de Fort Lauderdale se suma a un álbum de momentos que invitan a pensar que quizá la mejor versión de Messi aún no ha acabado de escribirse.
