El Rojo contempla la posibilidad de repatriar a Esequiel Barco desde Spartak Moscú. Con un contrato que lo ata hasta 2027 y una deuda pendiente con Gaibor, la operación no será fácil, pero el entorno del jugador deja la puerta entreabierta. Análisis del posible regreso y del contexto que lo rodea.
Independiente ya está moviéndose en silencio de cara al próximo mercado de pases y en Avellaneda hay un nombre que vuelve a sonar con fuerza: Esequiel Barco.
La dirección del Rojo hizo un primer sondeo para tantear si se puede concretar el operativo retorno del extremo formado en la cantera y que hoy milita en Spartak Moscú.
Desde el entorno del jugador dejaron la puerta entreabierta para una posible vuelta a la Argentina.
El atacante de 27 años llega con buen momento a Rusia. Este fin de semana se consagró campeón de la Copa de Rusia tras vencer en la definición por penales a Krasnodar después de empatar 1-1 en el tiempo reglamentario.
En su paso por el fútbol ruso suma 73 partidos, 22 goles y 18 asistencias, números que hablan de una evolución en su juego y de la confianza que el propio Barco se ha ganado.
El principal obstáculo es contractual: Barco tiene vínculo con Spartak hasta diciembre de 2027 y en Avellaneda están claros de que no harán locuras económicas
Sin embargo, la operación no es sencilla. El principal obstáculo es contractual: Barco tiene vínculo con Spartak hasta diciembre de 2027 y en Avellaneda están claros de que no harán locuras económicas.
Además, hay un factor político y social a considerar: #Independiente permanece inhibido y para poder incorporar futbolistas primero debe cancelar la deuda que mantiene con Fernando Gaibor, cercana a los 1,5 millones de dólares.
Independiente busca mejorar su rendimiento como visitante en la Liga Profesional
El equipo argentino Independiente está trabajando para mejorar su desempeño como visitante en la Liga Profesional. A pesar de haber obtenido una importante victoria ante Huracán en su estadio, el Libertadores de América, el equipo dirigido por Ricardo Zielinski reconoce la necesidad de ganar fuera de casa. Hasta el momento, Independiente ha sumado 14 de los 18 puntos posibles como local, mostrando una gran fortaleza en su cancha. Sin embargo, lejos de su estadio, el equipo no ha logrado victorias desde la primera fecha del torneo. En total, ha disputado 10 partidos como visitante, obteniendo 5 derrotas y 5 empates. Ante esta situación, Zielinski ha destacado la importancia de hacerse fuerte tanto de local como de visitante para poder pelear por el campeonato. El técnico no descarta la posibilidad de cambiar el esquema de juego para el próximo encuentro contra Gimnasia La Plata. Por su parte, los jugadores del equipo también han reconocido la necesidad de mejorar su rendimiento fuera de casa, haciendo especial énfasis en la confianza, la actitud y el apoyo de la afición. Martín Cauteruccio, goleador del equipo, ha señalado que es fundamental replicar lo logrado en su estadio, donde han demostrado concentración y buen juego. En resumen, Independiente busca corregir su desempeño como visitante para mantener su regularidad en la Liga Profesional y seguir peleando por el campeonato.Una vez que se levante la inhibición, el club quedará habilitado para avanzar con refuerzos y ese es el punto de partida de las negociaciones.
El interés de Barco y su entorno no es nuevo. Ya en mercados anteriores se había mencionado su regreso, pero hasta ahora no había un acercamiento real. Esta vez, sin embargo, la dirigencia parece dispuesta a intentar una repatriación que podría funcionar como un golpe emocional y deportivo: devolver a un futbolista querido por la afición, campeón y figura de la #Copa Sudamericana 2017, y que además simbolizaría un movimiento significativo en un mercado que, por clima político y electoral, no está para grandes desembolsos.
Barco es un ex canterano de Independiente que marcó una época en el club antes de marcharse para probar suerte en el extranjero. Su salida dejó huella en la afición y, a día de hoy, volver a verlo vestir de Rojo sería más que un simple fichaje: sería un símbolo de que el club está dispuesto a apostar por su talento y por una cierta estabilidad económica tras años de vaivenes.
En todo caso, queda por ver si Spartak está dispuesto a negociar, y si el Rojo consigue resolver la deuda y levantar la inhibición. Si se da la operación, podría cambiar la dinámica del equipo en el próximo curso y encender de nuevo la ilusión de la afición en Avellaneda.
