Un partido parejo entre River Plate y Central Rosario terminó sin goles en el Gigante de Arroyito, con dominio alternado, un gol anulado por VAR y varias chances que quedaron en el camino.
El partido prometía por la historia de enfrentamientos entre ambos, y aunque no hubo goles, dejó una imagen de ritmo deliberado y de la intención de buscar el arco contrario.
Desde el arranque, Di María tomó la iniciativa y movió los hilos de River con desborde y pases punzantes; #Central se rearmó defensivamente y trató de cortar las vías de avance.
A los pocos minutos, River encontró más equilibrio y empezó a dominar la pelota, con mediocampo que enlazaba pases y laterales que se sumaban para ampliar las variantes.
Hubo al menos una jugada de peligro para River, pero un gol de Sebastián Driussi fue anulado por #VAR por offside, lo que dejó el marcador en ceros en el tramo inicial.
Con el paso de los minutos, el dominio se fue repartiendo y ambos equipos mostraron ideas para llegar al arco rival. En los ataques de River, Di María siguió buscando la apertura, mientras que Central sostuvieron la línea defensiva y trató de apostarlo a la transición rápida para sorprender.
En el final del primer tiempo, quedó en evidencia que, más allá de la fluidez, faltaba el ajuste definitivo para convertir las ocasiones en gol.
Y en Central
Para la segunda mitad, los cambios pavimentaron un nuevo escenario. Salas entró por Driussi, quien salió por una molestia muscular, y en Central, Almirón tocó la estructura: Duarte reemplazó a Copetti. En River, Acuña ingresó para sumar aire fresco, mientras que la dupla Coronel-Duarte en el respaldo mostró intención de profundizar por la banda derecha.
El partido ganó en intensidad: el mediocampo de Central tomó las riendas, mientras River buscó profundizar a través de centros y cambios de frente.
Duarte protagonizó un mano a mano que puso a prueba a Beltrán, y Paulo Díaz se mostró firme para cortar cada centro que llegaba al área. Galoppo y Lencina participaron de cambios que intentaron desequilibrar, aunque ninguno de los dos pudo convertir. Di María siguió insistiendo, buscando esa solución con la cual River podría desequilibrar, pero el arco siguió cerrado y el árbitro no concedió sanciones que alteraran el resultado.
Al final, ambos dieron por bueno el punto obtenido. El 0-0 dejó con la sensación de que, si bien mostraron argumentos para pelear por posiciones de protagonismo, aún faltan ajustes para que alguno de los dos logre convertir en las próximas fechas.
