Reseña detallada de la final en Córdoba, la explosión de Chacho Coudet ante el árbitro Yael Falcón Pérez y las perspectivas de River para la Sudamericana, con antecedentes históricos y el ritmo del semestre.
La derrota en Córdoba dejó a River con una mezcla de dolor y malestar que, según se dice, va a tardar en desaparecer. El objetivo era claro: romper una sequía de títulos que ya duraba dos años y darle un impulso al proyecto de mitad de temporada. Pero cuando la jugada parecía encarrilada, apareció Belgrano, un rival que encima luce de celeste en su camiseta, y forzó la derrota en el estadio Mario Alberto Kempes.
En ese césped, la sensación de que el camino se había torcido se fue apoderando de jugadores y cuerpo técnico. Y ahí se notó que River no es solo juego bonito; es presión constante, y cuando falla una final, el ruido se multiplica. En ese marco, Eduardo Coudet dejó ver su versión más visceral: no era un simple enfado; fue una explosión de bronca que rompió con la compostura habitual.
El grito de la trifulca vino cuando Yael Falcón Pérez explicó la jugada tras la revisión del VAR. Coudet le reprochó con dureza la interpretación de la mano de Rivero y, aunque el árbitro mostró su explicación, el técnico de River siguió empujando hasta que la terna lo expulsó.
La escena fue más que un episodio de desgaste: mostró la tensión de un equipo que sabe que cada detalle decide una final y que no siempre se llega a la misma conclusión.
Según los datos que maneja Clarín, el informe del árbitro podría traer sanciones importantes para el Chacho, no solo por la actitud en el césped sino también por la forma en que demoró los cambios y por la lectura del partido que dejó en el vestuario.
Más allá del expediente disciplinario, el día dejó a River con la certeza de que la temporada no termina con el trofeo, sino que continúa para sellar su clasificación a octavos de la Sudamericana.
Después del 1-1 con Bragantino, el conjunto de Coudet vuelve a ser local ante Blooming, el miércoles a las 21:30, por la sexta fecha del grupo H. Lidera la llave con 11 puntos, dos más que Carabobo y cuatro sobre Bragantino, que ya quedó fuera de la pelea por el liderato. El grupo está abierto, pero el Millonario depende de sí mismo: si gana, nadie le quitaría el primer puesto; si empata y Carabobo gana, el desempate olímpico lo favorecería por haberle ganado a la Vinotinto venezolana en ambos duelos.
Sinclair falla un penalti mientras Canadá empata con Nigeria en el partido inaugural de la Copa del Mundo Femenina
Christine Sinclair, la delantera del equipo de Canadá, falló un penalti en el empate 0-0 contra Nigeria en el primer partido de la Copa del Mundo Femenina. La arquera Chiamaka Nnadozie fue clave para el equipo nigeriano al detener el tiro desde el punto penal. A pesar del resultado, el grupo queda abierto para ambos equipos.Una derrota obligaría a mirar con atención lo que suceda en Brasil entre Bragantino y Carabobo.
Que salió lesionado ante Belgrano
En lo inmediato, Coudet tendrá que lidiar con la baja de Marcos Acuña, que salió lesionado ante Belgrano; Gonzalo Montiel arrastra un desgarro y no llegará a sumar minutos, Aníbal Moreno fue infiltrado en la rodilla para el choque frente al Pirata; Matías Viña continúa con la lesión y Sebastián Driussi suma un esguince de grado dos.
Aun así, el Chacho podrá recuperar a Santiago Beltrán, que ya cumplió su suspensión por la roja ante Carabobo y que aporta frescura para una plantilla que tiene que reacomodar piezas pensando en la segunda mitad de año.
Esto suena similar a la historia reciente de River: tras la salida de Marcelo Gallardo, la dirección técnica y el rendimiento del plantel han sido un libro abierto de cambios y apuestas, con un objetivo claro: volver a marcar el ritmo de la era histórica que dejó huella en la Libertadores.
Con todo, el semestre no se da por perdido. Después de la final, el plan pasa por recargar pilas y, sí, por apostar por un equipo que se renueve con mimbres contundentes para la Supercopa o la #Sudamericana si hacen falta.
El Chacho ha mostrado que sabe convivir con la presión, y ahora le corresponde demostrar si está a la altura de River en un contexto tan exigente. En la memoria quedan las finales perdidas de la era post Gallardo, y también la certeza de que River sigue siendo un gigante del #fútbol argentino, capaz de sobrevivir a los golpes y volver al camino de los títulos.
Este tramo de temporada puede convertirse en un origen para una reconstrucción más profunda, siempre desde la idea de juego que propone Coudet y la historia de un club que, pese a la derrota, mantiene la esperanza intacta de volver a lo más alto.
