Un vistazo cercano a la jornada previa a la final Belgrano–River en Córdoba, entre cánticos nostálgicos, rivalidades históricas y la expectativa de un título que podría hacer historia en la ciudad.
Desde que se confirmó que #Belgrano jugará la final contra River en el estadio Mario Alberto Kempes, #Córdoba vive una vorágine de chargedas y comentarios propios del folklore del fútbol.
Aquí no se habla solo de quién llega con más gol o mejor juego, sino de una marea de anécdotas, recuerdos y gestos que, para muchos, definen lo que es este clásico fuera de la cancha.
Belgrano se planta en la #historia reciente como verdugo de River, y el gol de Farré quedó grabado en la memoria de la gente. Esa acción permitió que River terminara en la B Nacional en aquella temporada que todos recuerdan de cerca. Por eso, cuando el aficionado celeste escucha ese nombre, se le encienden las historias de la noche en la que el conjunto de Alberdi se llevó el triunfo que marcó un antes y un después para la entidad millonaria.
Por su parte, Talleres, que viste de albiazul, aporta su propia batería de recuerdos para contrarrestar el ambiente de victoria de Belgrano. No faltan los guiños: el penal de Roberto Luis Oste en 1998 que selló el ascenso de la “T” a Primera; y el gol de Bottino en la Copa Argentina de 2013, que para muchos simbolizó otra página de una historia compartida entre dos clubes de la misma ciudad.
Son cifras, sí, pero también relatos que alimentan el cruce entre aficiones cada vez que se juega un choque así.
Hace unos días, el terreno de juego dejó claro que no todo es juego: Belgrano dejó fuera a Talleres en un mano a mano de #octavos de final ante una expectativa de 60 mil hinchas en las gradas.
Este cruce reciente encendió pasiones y, como suele ocurrir, también dejó su chispazo en el cuerpo técnico y directivo. En la previa, incluso se habló de la sorpresa que causó el positivo de alcoholemia del colombiano Diego Valoyes, un hecho que añade otro ingrediente a la historia del clásico y al ambiente que se vive en Córdoba.
En los micros que trasladan a los aficionados y en las calles de la ciudad: Belgrano y River no discutirán solo una plaza por el título
Así se comentan las cosas en las oficinas, en los micros que trasladan a los aficionados y en las calles de la ciudad: Belgrano y River no discutirán solo una plaza por el título, sino una parte de la identidad cordobesa, esa que se forja con cada saludo en la puerta del Kempes, con cada cántico que sube desde una de las bandejas y, por qué no, con cada recuerdo de quien ya dejó su apellido en la historia de este choque.
Sinclair falla un penalti mientras Canadá empata con Nigeria en el partido inaugural de la Copa del Mundo Femenina
Christine Sinclair, la delantera del equipo de Canadá, falló un penalti en el empate 0-0 contra Nigeria en el primer partido de la Copa del Mundo Femenina. La arquera Chiamaka Nnadozie fue clave para el equipo nigeriano al detener el tiro desde el punto penal. A pesar del resultado, el grupo queda abierto para ambos equipos.Para entender el pulso de la previa, hay que mirar también a los seguidores de Talleres, que han hecho fuerza por River en esta ocasión, como si se tratara de una continuidad del folklore que años atrás sostuvo a Independiente en 1978 y, en la Copa Argentina, a Patronato.
En contraposición, los hinchas de Belgrano proponen una lectura distinta: llaman “pechos fríos” a la T y sostienen que, por Alberdi, los visitantes no suelen arriesgarse a hacer de la visita una victoria segura, y que la pera les tiembla cuando pisan la cancha rival.
El plan para el sábado está claro: Belgrano prepara un banderazo monumental en Orgaz y La Rioja, con cerca de 30 mil seguidores piratas que ya vivirán en la previa el propio sabor del triunfo o la derrota.
Y luego, la promesa de un desenlace que podría terminar con Belgrano levantando la copa en su ciudad, algo que, si sucede, significaría que un equipo cordobés consigue, por primera vez, cortar la sequía de campeonatos de Primera y escribir una página histórica para la provincia.
Si el domingo Belgrano da la vuelta en Córdoba, la historia podría cambiar de golpe: un título de Primera se quedaría en casa, y la propia ciudad celebraría una gesta que quedaría en el imaginario de los cordobeses durante años.
Si la historia, por el contrario, favorece a River, el eco de esa victoria también quedaría para siempre en el folklore local, abriendo nuevas historias para seguir contándolas cuando sea momento de abrir la memoria y el estadio se convierta de nuevo en escenario de debate, cánticos y el puro deseo de ver a un equipo levantar el trofeo.
Así se vive, así se siente, y así continuará el #folklore futbolístico de Córdoba, que nunca se rinde ante la simpleza de un marcador: lo que importa es la historia que se escribe en cada final, y la de Belgrano–River promete, una vez más, dejar una huella que trasciende el resultado.
