Peñarol y Nacional empataron 0-0 en el Centenario y el conjunto aurinegro se llevó la Supercopa Uruguaya al vencer en la tanda de penales. El encuentro destacó por su intensidad, expulsiones y un momento viral entre jugadores.
El encuentro, que reunió al campeón del campeonato regular y al ganador del Torneo Intermedio, se vivió con una intensidad habitual en los clásicos entre ambos equipos, pero con un enfoque conservador que dejó a la definición en la lotería de los penales.
Con este triunfo, el club aurinegro sumó su tercera Supercopa, consolidando una racha positiva frente a su rival de siempre en una de las batallas históricas del #fútbol uruguayo.
Esta final fue la cuarta vez que #Peñarol y #Nacional se enfrentan por este trofeo, que desde hace años se ha convertido en un cierre de temporada para los grandes del fútbol charrúa.
El árbitro Esteban Ostojich tuvo que intervenir para mantener a raya las tensiones en un primer tiempo marcado por faltas, presión alta y disputas lealmente encarnadas en cada balón.
Al descanso, la planilla mostró cinco amonestaciones: tres para Peñarol y dos para Nacional, un dato que anticipaba la exigencia física que dominaría el encuentro.
En la segunda mitad llegó el momento decisivo, aunque sin goles: a los 51 minutos Leandro Umpiérrez recibió la tarjeta roja directa por una entrada sobre Sebastián Coates, lo que dejó a Peñarol con diez jugadores.
No tardó en igualar la situación Gonzalo Carneiro, quien recibió la segunda amarilla apenas unos minutos después por una mano que provocó la expulsión.
A los 62 minutos, Maximiliano Silvera entró para relevar a Nicolás López, y la afición aurinegra recibió con silbidos la sustitución de un delantero al que se recuerda por su paso por el club.
Los cambios en el plantel de Peñarol suelen estar acompañados de una fuerte reacción de la hinchada
En la historia, los cambios en el plantel de Peñarol suelen estar acompañados de una fuerte reacción de la hinchada, algo que se ha visto en varias finales ante Nacional.
La única ocasión de mayor relieve para Nacional llegó al minuto 79, cuando Maxi Gómez estuvo muy cerca de abrir el marcador tras una buena anticipación a la salida de un córner, pero la definición terminó en el poste.
El episodio que más dio de qué hablar fue el cruce entre Leo Fernández y Christian Oliva: Fernández le lanzó una frase picante, "Mirá la cara de gil que tenés", y Oliva respondió, sin perder la sonrisa, "Somos iguales".
El intercambio se hizo viral en redes y terminó siendo uno de los momentos más comentados alrededor de la victoria.
Con la victoria, Peñarol añade un título a su palmarés en una temporada que ha visto a ambos clubes competir con parciales de alto voltaje. Los protagonistas destacaron el espíritu competitivo de ambos equipos y la necesidad de mantener la disciplina para afrontar la próxima temporada, en la que Nacional y Peñarol volverán a cruzarse en la liga y en futuras ediciones de la Supercopa.
Históricamente, Peñarol y Nacional han construido una de las rivalidades más duraderas del fútbol fuera de Europa, y cada choque entre ellos es un evento de alto contenido emocional para los aficionados.
