Paraguay logró una clasificación histórica a los octavos de final del Mundial 2026 tras vencer a Alemania en una tanda de penales en Foxborough, con Matías Galarza Fonda como figura clave, gracias a asistencias, un caño a Musiala y la definición desde los once pasos.
La cosa comenzó como un partido más, pero terminó convirtiéndose en una historia para contar. En Foxborough, #Paraguay se plantó frente a una #Alemania que había terminado primero su grupo y que llegaba con la vitrina llena de elogios; sin embargo, la Albirroja mostró una versión muy distinta de lo que se espera en estas eliminatorias.
Gustavo Alfaro preparó a sus muchachos para no buscar la posesión a toda costa, sino para conservarla cuando era necesario y, sobre todo, para defender con orden y salir al contraataque con precisión.
El plan pasó por un bloque bajo, una disciplina táctica casi milimétrica y, sobre todo, una vocación de equipo que a veces pasa desapercibida: trabajar para el compañero de al lado y no solo para lucirse individualmente.
En ese escenario, Matías #Galarza Fonda emergió como el puente entre una defensa muy cerrada y un delantero que buscaba el espacio para hacer daño.
A los 42 minutos, tras una buena jugada por el carril derecho, Galarza Fonda dio el pase exacto que dejó a Julio #Enciso solo frente a Neuer y convirtió un cabezazo que dio la ventaja a Paraguay.
El gol convirtió el partido en una especie de montaña rusa: Alemania tuvo la pelota, dominó la posesión (casi el 79%), pero la defensa guaraní rara vez permitió peligros reales y cada llegada al área terminó con un balón despejado o una intervención oportuna.
La inspiración del paraguayo no se limitó a asistir: conectó con inteligencia, marcó, recuperó y demostró un manejo de la pelota para madrugar a un rival de su talla.
Después del 1-0, los minutos se fueron y el partido se convirtió en un combate de paciencia: el conjunto teutón encontró el empate en el segundo tiempo gracias a un cabezazo de Havertz y el choque se fue a la prórroga.
En la prórroga, Galarza Fonda mostró que también puede improvisar talento cuando la situación lo requiere. En una acción que circuló por las redes como una joya, dejó sentado a Jamal Musiala con un caño que desató la ovación entre la afición paraguaya y los comentaristas, un momento que muchos catalogaron como una de las imágenes del torneo.
El jugador disputó los 120 minutos, tocando el balón 47 veces, recuperando 10 pelotas y ganando 10 de los 19 duelos que disputó. Esa constancia le valió para que lo apodaran en redes como el “Modric paraguayo”, un guiño al parecido físico y a su capacidad para mover el juego desde la medular.
Paraguay forzó la definición por penales
La historia no se iba a quedar en una buena actuación individual. En el cierre del tiempo extra, Paraguay forzó la definición por penales. En esa instancia, el conjunto guaraní iba 3 de 3 a la hora de ejecutar. Galarza Fonda tomó la tercera tanda y resolvió con calma: engañó a Neuer en el costado derecho y puso a su equipo al frente. Alemania, que tenía un historial impecable en penales en mundiales, vio cómo la balanza se inclinaba cuando Sanabria y Balbuena fallaron sus remates.
Sinclair falla un penalti mientras Canadá empata con Nigeria en el partido inaugural de la Copa del Mundo Femenina
Christine Sinclair, la delantera del equipo de Canadá, falló un penalti en el empate 0-0 contra Nigeria en el primer partido de la Copa del Mundo Femenina. La arquera Chiamaka Nnadozie fue clave para el equipo nigeriano al detener el tiro desde el punto penal. A pesar del resultado, el grupo queda abierto para ambos equipos.Tah también erró, y el balón quedó en los pies del defensa José Canale, que convirtió el penal decisivo para cerrar la historia.
Lo que parecía imposible se hizo realidad: Paraguay, en un partido que dejó a muchos sin palabras, selló su pase a octavos de final y dejó a Alemania en el camino.
Después del pitido final, las imágenes mostraron a Alfaro abrazado con sus colaboradores y a Galarza Fonda siendo uno de los protagonistas indiscutibles del encuentro.
En el episodio final de la jornada, #River Plate ya sabía cuál sería el destino de su joven futbolista cuando regrese a la capital: el entrenador Eduardo Coudet ya le dejó claro que no lo tendría en cuenta de inmediato al volver al Monumental.
Ahora bien, la historia de Galarza Fonda en este Mundial va mucho más allá de un solo partido. Su rendimiento en Boston, su capacidad para sostener el ritmo durante 120 minutos y su frescura para decidir en momentos críticos han encendido un debate sobre el futuro de su carrera.
Paraguay, por su parte, se llevó no solo la clasificación a octavos, sino una muestra inequívoca de que el #fútbol guaraní puede competir al más alto nivel, incluso ante potencias como Alemania.
En el contexto histórico, este avance representa uno de los hitos más importantes para la selección en las últimas décadas; un recordatorio de que, cuando el equipo se junta y confía en su talento, las sorpresas pueden hacerse realidad.
Con todo ya dicho y hecho, Galarza Fonda regresa a Buenos Aires esperando un nuevo capítulo en su carrera. En el Predio Cantilo, donde entrenan los jugadores apartados de River, ya se prepara el guion de su siguiente paso. Pero por ahora, la historia está escrita en las calles de Massachusetts: un Paraguay que dio la talla, una generación que empieza a creerse cosas grandes y un jugador que, con un toque de genio, dejó a Alemania sin billete a los cuartos de final.
El mundo del fútbol recibió el mensaje claro: hay talento en Paraguay para competir con cualquiera, y este Mundial podría ser el comienzo de un tramo nuevo en su historia.
