Noruega dio un paso firme en su regreso a la Copa del Mundo, goleando 4-1 a Irak en Boston. Haaland volvió a demostrar su olfato goleador, y el partido conectó el presente con una historia de familias futboleras que ya dejó huellas en el Mundial de Estados Unidos 1994.
Boston fue el escenario elegido para abrir una página nueva de la historia de #Noruega en los Mundiales, un triunfo que sabe a mucho más que tres puntos en un partido amistoso.
Noruega derrotó 4-1 a Irak y, con ese resultado, dio el primer paso de su cuarta participación mundialista, la primera desde Francia 1998. En un país pequeño en número de habitantes pero grande en pasión futbolera, la alegría tuvo matices de continuidad y de memoria: se empezó a escribir con la generación actual y tuvo ecos de generaciones pasadas que dejaron huella en la historia del combinado.
El hecho más destacado lo protagonizó Erling Braut Haaland, quien firmó los dos primeros goles. Con esas dianas, el delantero del Manchester City acumula 57 goles en 51 apariciones con la selección desde su debut en septiembre de 2019 ante Malta, y revalida su lugar como máximo artillero de Noruega a la edad de 25 años.
A su lado, Alexander Sørloth, de 30 años, se posiciona como un complemento de lujo en la línea de ataque. Sørloth, que comparte además un nexo especial con la historia del #fútbol nacional, disputó ya 73 encuentros con la selección y convirtió 26 tantos, una cifra que habla de su veteranía y su olfato goleador.
En el minuto restante, el entrenador #Ståle Solbakken decidió sumar a Kristian Thorstvedt. El centrocampista del Sassuolo, con 27 años, participó en la jugada que terminó con el cuarto tanto. Aunque el balón terminó en propia puerta de Aymen Hussein, #Thorstvedt quedó asociado a ese tramo decisivo de la tarde y sumó su 38º encuentro con el equipo desde que asumió el cargo en noviembre de 2020.
Haaland, #Sørloth y Thorstvedt comparten algo más que un apellido futbolero. Son hijos de jugadores que vistieron la enseña noruega en la segunda cita mundialista de su país, Estados Unidos 1994. Sus progenitores dejaron una huella imborrable: Alf-Inge Haaland, Gøran Sørloth y Erik Thorstvedt fueron parte de aquella historia, cuando la selección, bajo las órdenes de Egil Olsen, dio pasos fuertes hacia el futuro.
Sinclair falla un penalti mientras Canadá empata con Nigeria en el partido inaugural de la Copa del Mundo Femenina
Christine Sinclair, la delantera del equipo de Canadá, falló un penalti en el empate 0-0 contra Nigeria en el primer partido de la Copa del Mundo Femenina. La arquera Chiamaka Nnadozie fue clave para el equipo nigeriano al detener el tiro desde el punto penal. A pesar del resultado, el grupo queda abierto para ambos equipos.Alf-Inge fue lateral derecho (con paseos por el mediocampo en momentos) y tuvo paso destacado en Inglaterra; Gøran Sørloth fue atacante y Erik Thorstvedt, guardameta de referencia, fue titular en los tres encuentros en Estados Unidos 1994.
La experiencia de 1994 dejó una lección marcada en la memoria: Noruega
La experiencia de 1994 dejó una lección marcada en la memoria: Noruega, que integraba el grupo E, venció 1-0 a México en Washington, pero cayó ante Italia 1-0 y empató 0-0 con Irlanda en Nueva York.
Con cuatro puntos y una diferencia de gol neutral, terminaron eliminados por haber marcado menos goles que sus rivales, a pesar de compartir puntos y diferencia.
Esa lección, junto con la experiencia de los Olsen, sirvió de cimiento para el crecimiento de una generación que tendría su siguiente gran lucimiento en Francia 1998, donde Noruega terminó segunda de su grupo tras vencer a Brasil y empatar ante Escocia y Marruecos, para luego caer 1-0 ante Italia en octavos de final.
En esa década dorada del fútbol noruego, #Egil Olsen dejó una impronta que convive con la mirada actual de Solbakken. El mismo Ståle Solbakken, quien fuera parte de aquel plantel en Francia 1998, es hoy quien dirige a la selección que sueña con volver a la máxima cita global y cerrar una espera que, en esa época, parecía imposible: 28 años sin Mundial.
El actual técnico hereda una historia de choque entre generaciones, con #Haaland como estandarte goleador, Sørloth como referente de experiencia y Thorstvedt como el hilo que conecta pasado y presente, uniendo el ADN de quienes hicieron grande a Noruega en la era moderna.
Este inicio de temporada para Noruega, en el que se confirma el rendimiento de una plantilla con aspiraciones reales, sirve para entender el corazón del equipo: combinar talento joven de la mano de nombres ya establecidos, con una Dirección Técnica que busca convertir la ilusión en resultados.
Porque cuando un país se mira en el espejo de una historia tan rica, cada victoria, cada gol, cada jugada, se convierte en un mensaje claro: que la espera merece la pena y que la próxima cita mundialista está cada vez más cerca.
