Con Oblak lesionado, Juan Musso se hizo cargo de la portería del Atlético en la ida ante el Barcelona y firmó varias paradas decisivas en el Camp Nou, dejando al conjunto de Simeone con un 2-0 a su favor y una cantidad de buenas sensaciones de cara a la vuelta.
La última ventana de partidos internacionales tuvo un efecto directo en el #Atlético de Madrid y su portería. Con #Jan Oblak fuera de combate por una lesión y con dudas que ya pesaban sobre el esloveno, la oportunidad llegó para Juan Musso, el arquero argentino que venía ganándose un hueco en la titularidad en los últimos encuentros y que, a poco más de dos meses del Mundial 2026, empieza a dejar claro que puede convivir con la presión de un club grande y de una competición de alto voltaje.
En la ida de los cuartos de final de la Champions, el Camp Nou fue el escenario adecuado para que #Musso mostrara de qué está hecho.
El inicio del partido dejó a todos mirando de reojo el encuentro entre dos equipos que saben lo que es competir al máximo. Apenas a los tres minutos, Rashford tuvo una ocasión clara a mano propia. Musso, con una lectura rápida y una salida contundente, esperó el momento justo y, con la pierna adecuada, cerró la puerta para evitar el 0-1 cuando el delantero angulaba a su favor.
Fue una señal de que el arquero nacido en Zárate estaba allí para quedarse y que su experiencia en momentos de alta exigencia podía marcar la diferencia.
A medida que avanzaba el encuentro, el Atlético se mostró sólido atrás y peligroso en transiciones. A los 30 minutos, Rashford volvió a exigir, esta vez buscando definir de primera tras un balón largo que dejó a la defensa colchonera descolocada. Musso, atento, mostró reflejos notables y apareció para desviar el remate con una intervención que fue celebrada por su cuerpo técnico y por la afición: una respuesta que dejó al Barça buscando respuestas en un primer tiempo que, pese a las emociones, terminó sin goles en contra para los visitantes.
El segundo acto consolidó la sensación de que el portero puede ser determinante para lo que venga. A los 52’, un tiro libre de Rashford encontró el travesaño y luego dio en la dirección correcta para que el balón no entrara; Musso, sin perder la calma, desvió el balón y dejó el juego en un córner.
Fueron minutos de veracidad y de prueba para el portero del Atlético: cada acción parecía medir su nivel con mayor precisión y, en cada intervención, se acercaba más a la idea de que está para competir con los mejores.
Musso
La segunda mitad trajo otra ráfaga de acciones para el recuerdo. A los 77’, Cancelo desbordó por la banda derecha e inició una jugada que terminó con un remate de zurda; Musso, atento y seguro, se anticipó al cierre de esa acción y negando el empate en un momento clave.
Sinclair falla un penalti mientras Canadá empata con Nigeria en el partido inaugural de la Copa del Mundo Femenina
Christine Sinclair, la delantera del equipo de Canadá, falló un penalti en el empate 0-0 contra Nigeria en el primer partido de la Copa del Mundo Femenina. La arquera Chiamaka Nnadozie fue clave para el equipo nigeriano al detener el tiro desde el punto penal. A pesar del resultado, el grupo queda abierto para ambos equipos.Y, apenas un minuto después, volvió a responder ante un intento de Lamine Yamal que parecía destinado a desequilibrar la balanza. En ambas ocasiones, el argentino demostró que su repertorio de reflejos y su lectura de juego están en un buen nivel para sostener al equipo.
Con el 2-0 a favor del Atlético en la ida, el escenario para la vuelta en Madrid queda claramente favorable para el conjunto de Simeone. Musso, que ya venía sumando minutos y reconocimiento dentro del club, se está consolidando como una opción seria para el arco ante situaciones de alta exigencia.
En el contexto más amplio, su buena actuación llega en un momento en el que el planeta #fútbol mira a la #Selección Argentina con vistas al Mundial 2026; su rendimiento, sumado a su experiencia reciente, alimenta las voces que lo sitúan cada vez más cerca de pelear por un puesto en la albiceleste, junto a figuras como Dibu Martínez y otros rivales por la titularidad.
La historia de Musso en el Atlético ya tiene un hilo que explica su evolución. Proveniente de Racing, su carrera dio un salto con su paso por Udinese y, posteriormente, con Atalanta, antes de recalar en el conjunto madrileño. En ese contexto, su momento en la Champions se suma a una narrativa de crecimiento sostenido que no es casualidad, sino el resultado de trabajo, rendimiento reciente y la confianza que se ha ido ganando en un club que exige mucho en cada partido.
Más allá de la liga y de las tensiones de una eliminatoria, lo que queda claro es que Musso llegó para quedarse y que, a falta de Oblak, puede convertirse en un seguro para el Atlético cuando la presión aprieta.
En paralelo, su rendimiento alimenta una conversación interesante para la Selección Argentina, donde Scaloni ha mostrado interés por la competencia entre arqueros, con miras a un Mundial que se antoja clave para la próxima generación de porteros argentinos.
En definitiva, el partido en #Barcelona no fue solo una victoria; fue la confirmación de un momento de Musa, de constancia, de rendimiento y de la posibilidad de que el Atlético tenga en Musso una solución confiable para lo que venga.
