Un informe recoge una predicción sorprendente para el Mundial 2026: la final podría ser entre dos selecciones sin título y el campeón sería una sorpresa, con Argentina fuera de cuartos; análisis y contexto histórico incluidas.
La previa del Mundial 2026, que se disputará entre Estados Unidos, México y Canadá, llega con un #pronóstico que parece salido de una película de guion improbable.
El informe Panmure Liberum, conocido por haber acertado los títulos de los tres Mundiales anteriores, afirma que la final y el campeón de esta edición serán totalmente inéditos.
Ni Argentina, ni Francia, ni España, ni Inglaterra, ni #Brasil figuran entre los grandes candidatos a la gran final según este modelo. En su visión de la competición, la final la disputarán dos selecciones que nunca han levantado la Copa y, atención, uno de los finalistas podría dejar fuera a #Argentina en los cuartos de final.
Creer o reventar, como se suele decir cuando alguien suelta una predicción así de contundente.
El cerebro detrás del estudio no es un técnico ni un analista al uso, sino Joachim Klement, corredor de bolsa alemán que dirige este enfoque. Según él, el modelo no mira solo balones y estadísticas puras, sino que cruza variables macroeconómicas y demográficas: PIB per cápita, tamaño de la población, temperatura media del país, la ventaja de jugar como anfitrión y, por supuesto, los puntos del ranking FIFA, entre otros datos.
Y, a diferencia de lo que muchos creen, la matemática aplicada a este deporte no pretende ser adivinación pura: según el propio Klement, el balance entre números y probabilidades llega a explicar más de la mitad del rendimiento de una selección en una Copa del Mundo, dejando el resto a la suerte.
Las simulaciones dibujadas por el informe trazan un escenario de gran giro. Brasil, uno de los grandes favoritos históricos, caería ya en la ronda de 32 ante Japón. No sería un tropiezo menor: sería un golpe duro para las expectativas de toda una nación futbolera. #España e Inglaterra, en cambio, lograrían avanzar más minutos en la competición, pero, según el modelo, terminarían cayendo en las semifinales ante los rivales que finalmente pelearán por el título.
Francia, por su parte, presentaría una marcha menor y quedaría eliminado antes de las semifinales.
En cuanto a la final, la simulación sitúa en esa línea a #Países Bajos frente a Portugal. Holanda, que acumula tres subcampeonatos (1974, 1978 y 2010), subiría por primera vez al tope del podio mundial. El análisis señala que, si bien Países Bajos tendría un camino extremadamente exigente, lograría superar a Marruecos en los octavos, a Canadá en cuartos y luego dejaría en el camino a #Francia y España para hacerse con el título.
Portugal
Por su parte, Portugal, con un plantel que según el estudio ofrece mayor amplitud y profundidad, superaría a #Inglaterra y a Argentina para llegar a la final, y, si Ronaldo deja de acaparar focos en momentos clave, podría inclinar la balanza a su favor en la prórroga.
Sinclair falla un penalti mientras Canadá empata con Nigeria en el partido inaugural de la Copa del Mundo Femenina
Christine Sinclair, la delantera del equipo de Canadá, falló un penalti en el empate 0-0 contra Nigeria en el primer partido de la Copa del Mundo Femenina. La arquera Chiamaka Nnadozie fue clave para el equipo nigeriano al detener el tiro desde el punto penal. A pesar del resultado, el grupo queda abierto para ambos equipos.La proyección no es optimismo puro: el informe retiene que, a diferencia de Argentina, Portugal podría sostener un reto más contundente a lo largo de la competición, pero que la historia reciente de estos torneos demuestra que el #fútbol siempre sorprende y que la suerte puede tener un papel decisivo en las eliminatorias.
En línea con esa idea, se señala que el 45% del rendimiento de una selección en un Mundial depende de factores que no se pueden medir con precisión, y que las sorpresas suelen ocurrir cuando menos se espera.
En cuanto a la etapa de grupos, el informe señala que Argentina empezaría con un alto porcentaje de probabilidades de terminar líder de su grupo (un 91%), por delante de rivales como Austria, Argelia y Jordania, cifra que sería la más alta del cuadro inicial.
Pero, a medida que avanza la competición, la historia que se describe no favorece al campeón defensor: su cruce de cuartos lo enfrentaría a una selección que no ha ganado la Copa y que mantiene objetivos parejos, con una figura veterana como eje de referencia.
En ese punto, el choque podría decantar la balanza a favor de un rival que tenga mayor profundidad en su plantilla.
En resumen, el estudio #Panmure Liberum propone un #Mundial 2026 cargado de sorpresas, con una final que rompería con toda tradición y un campeón que nadie esperaría ver en lo alto del podio.
El mensaje, claro: creer o reventar. Y, como suele ocurrir, la realidad del césped podría escribir una historia muy distinta a la que la estadística sugiere.
