Relato en clave cercana de la victoria de Argentina 3-1 frente a Jordania, con Messi dando un paso al frente, la Scaloneta manejando variantes y la mirada puesta en los octavos de final frente a Cabo Verde.
En un partido que mantuvo a todo el estadio de Dallas pegado a la acción, #Messi instaló la primera señal de alerta apenas 120 segundos después de que sonara el silbato del segundo tiempo.
El rosarino, con esa chispa que lo caracteriza, miró al banquillo y le preguntó al profe Luis Martín cuánta gasolina quedaba para afrontar la segunda mitad.
No hizo falta mucho tiempo: saltó al césped y, casi de inmediato, dejó un gol de tiro libre que terminó siendo el sexto de la Copa para él y el séptimo en Mundiales consecutivos.
Argentina ganó 3-1 a #Jordania y llega con el puntaje perfecto a la próxima ronda de dieciseisavos, donde aparecerá Cabo Verde.
La Scaloneta, que no se cansa de innovar, mostró una versión que combina rigor táctico y hambre de minuto. No es casualidad que un equipo tan joven en su identidad se permita pruebas a mitad de torneo: la competencia interna es lo que empuja al grupo hacia arriba.
Un ejemplo claro fue la gestación del penal cedido por Leandro Paredes a Lautaro Martínez para que marcase su primer gol en Mundiales. Esa clase de gestos, sin rencores ni egoísmos, define al equipo: todos quieren sumar, todos aceptan roles.
Formación y lectura del encuentro: #Argentina saltó con una línea de cinco en el fondo, donde Exequiel Palacios funcionó como zaguero por derecha y Giuliano Simeone, recién debutante en la competencia, ocupó un costado muy abierto.
La posesión fue del equipo de Scaloni, que convirtió a Palacios en un lateral casi natural y dejó a Simeone como un extremo claro para desequilibrar por fuera.
En el medio, Leandro Paredes y Giovani Lo Celso repartieron el tempo; Nico Paz, por derecha, y Julián Álvarez, por izquierda, acompañaron a Lautaro Martínez, que volvió a ser referencia de área.
Fue un doble nueve que, a la hora de moverse, terminó siendo más un 4-2-3-1 con libertad para los interiores.
La mejor radiografía de la primera mitad llegó cuando Paz tomó la batuta por movilidad y desequilibrio: el muchacho cordobés, con gambeta y cambio de ritmo, llevó la batuta ofensiva pese a algunos aciertos por afinar en la ejecución final.
Jordania, por su parte, mostró que no se rinde: medio minuto antes del descanso, una jugada aislada dejó al Dibu Martínez sin respuestas y el gol llegó por Musa Al-Tamari, que dejó una nota de realidad al aprovechar un error de marca y perforar desde el área chica.
Sinclair falla un penalti mientras Canadá empata con Nigeria en el partido inaugural de la Copa del Mundo Femenina
Christine Sinclair, la delantera del equipo de Canadá, falló un penalti en el empate 0-0 contra Nigeria en el primer partido de la Copa del Mundo Femenina. La arquera Chiamaka Nnadozie fue clave para el equipo nigeriano al detener el tiro desde el punto penal. A pesar del resultado, el grupo queda abierto para ambos equipos.La entrada de Messi cambió el pulso del partido
La entrada de Messi cambió el pulso del partido. Primero, el equipo pareció encenderse: el diez se convirtió envector de juego, conectó con Thiago Almada y Alexis Mac Allister para armar una muestra de pase y movilidad que ilusionó a la grada.
Pero el ritmo dejó entrever que no sería un partido de festival: Messi cometió un par de pérdidas de balón, el choque se Plancha otra vez y el trámite volvió a hacerse espeso.
Sin embargo, el momento cumbre llegó con un tiro libre que Messi se creó a sí mismo. Se acercó, dejó caer la pelota con dos toques y miró con desparpajo el ángulo. La pelota golpeó el césped con efecto y encontró la complicidad de Yazeed Abu Laila, que terminó vencido por debajo del parante derecho. Fue, quizá, el gol más simbólico de la noche: Messi, una vez más, marcando la diferencia sin perder la sonrisa, y la Scaloneta, con paso firme, sabiendo que a partir de aquí cada partido es una oportunidad para afinar detalles y seguir creciendo.
El resumen del partido, 3-1 para Argentina, dejó en la mesa varias certezas: la defensa funciona con la solidez de la carta de Scaloni, la mitad de la cancha mantiene equilibrio entre marca y creación, y, sobre todo, el ataque continúa sosteniéndose con la idea de juego colectivo y con Messi como líder natural.
En lo inmediato, el equipo ya mira a Cabo Verde en la próxima fase de dieciseisavos, con la confianza de haber mostrado carácter y la idea clara de ir por más.
La tabla del Grupo H quedó estable: Argentina con puntaje ideal tras tres encuentros; la llave de los dieciseisavos quedó definida como Cabo Verde, un rival que exige concentración y paciencia para cerrar la fase con paso firme.
En lo que respecta al conjunto argentino, la sensación es de que la relación entre minutos, rendimiento y contexto está en sintonía, y que, si bien hay margen para mejorar en determinadas transiciones entre defensa y ataque, la base está clara y con Laurence de #Scaloni al mando, hay motivación para soñar en grande nuevamente.
Fuente: FIFA.COM. Infografía: Clarín.
