El delantero boliviano Marcelo Moreno Martins regresa al fútbol activo con Oriente Petrolero, buscando ganarse un lugar en el equipo nacional para el repechaje mundialista que se disputará en Monterrey en marzo de 2026.
El delantero se incorporará a #Oriente Petrolero para defender los colores del club que lo formó y, a la vez, para aspirar a ser convocado nuevamente con miras al repechaje del Mundial 2026, que se disputará en Canadá, Estados Unidos y México, con la primera ronda programada para marzo en Monterrey.
El Flecheiro regresa a casa, y la afición santaseña está a la expectativa de verlo de regreso sobre el césped. Martins llegará este viernes a la ciudad de Santa Cruz para iniciar los trabajos con el equipo en el estadio Tahuichi. La noticia genera entusiasmo entre socios, hinchas y la comunidad del #fútbol boliviano, que ven en su figura una fuente de experiencia para un conjunto que busca regresar a una Copa del Mundo después de larga ausencia.
A los 38 años, Martins es uno de los futbolistas más reconocidos de Bolivia, con una trayectoria que abarca pasos por el Werder Bremen de Alemania y clubes importantes de Brasil como Gremio, Flamengo y Cruzeiro, con el que logró el campeonato de liga en 2014.
En 2009 levantó la Copa de la UEFA con Shakhtar Donetsk, un logro que atesora en un palmarés que incluye múltiples experiencias en distintas ligas de alto nivel.
En la actualidad acumula 31 tantos y 108 partidos internacionales con la Verde, cifra que habla de su relevancia histórica para el fútbol boliviano.
El regreso de Martins se produce tras su última salida de la selección en noviembre de 2023, cuando #Bolivia cayó 3-0 ante Uruguay en las Eliminatorias Sudamericanas.
Su retorno llega bajo la dirección técnica de Óscar Villegas, quien dejó claro que la recuperación del ariete será evaluada con cuidado: “Lo vemos difícil, le va a costar mucho, pero nada es imposible; esperamos que, si llega en buen estado, pueda aportar”, comentó Villegas en referencia a la posibilidad de reencontrar al goleador en 100% de condiciones para el compromiso.
El propio Martins añadió que su deseo de volver al deporte es para aportar al país y ayudar a que la selección recupere un lugar entre los clasificados a la máxima competición mundial.
La selección boliviana ha experimentado una renovación generacional y ha cambiado de localía a la altura de El Alto
Con la llegada de Villegas al mando, la selección boliviana ha experimentado una renovación generacional y ha cambiado de localía a la altura de El Alto, donde sus rivales han sido sometidos a las condiciones extremas de más de 4.000 metros de altura. Este contexto ha marcado la estrategia de la Verde durante estos años y ha sido parte de un giro que busca mayor competitividad para volver a disputar el sueño mundialista.
El plan inmediato de la Verde pasa por un primer encuentro de repechaje mundialista programado para el 26 de marzo contra Surinam. Si Bolivia logra imponerse, enfrentará a Irak en una doble cita que también se disputará en Monterrey, México. En medio de un regreso que promete emociones, Martins tendría la oportunidad de aportar esa experiencia acumulada en torneos europeos y sudamericanos para acompañar a una generación emergente que busca dejar huella en la historia del fútbol boliviano.
La llegada de Martins a Oriente Petrolero ya genera un ambiente de expectativa entre la afición, que recuerda su debut a los 15 años y celebra su decisión de regresar a casa.
El club, por su parte, ve en el veterano delantero una pieza clave para recuperar presencia y rendimiento en un torneo nacional que busca consolidar su identidad, al tiempo que se proyecta un paso adicional para un jugador que sabe lo que significa defender a su país en una competencia de alto nivel.
En definitiva, el regreso de Martins simboliza más que un retorno deportivo: es una señal de anhelo de grandeza para la selección boliviana y para una afición que sueña con volver a ver a su equipo en una Copa del Mundo.
