Riyad Mahrez, capitán de Argelia, pasó de crecer en un barrio duro de París a convertirse en una referencia del fútbol europeo y ahora lidera a su selección en el estreno del Mundial 2026 frente a Argentina. Su historia mezcla fe familiar, enormes triunfos y una carrera que no se detiene.
Riyad Mahrez no nació siendo estrella, pero sí con el talento suficiente para hacerse un hueco en lo más alto. Su historia arranca en Sarcelles, un barrio del norte de París conocido por su dureza cotidiana, donde creció entre el tráfico de drogas y la violencia, y donde su familia forjó ese carácter que luego lo convertiría en uno de los futbolistas más destacados de su generación.
Hijo de Ahmed, un padre argelino que había sido futbolista en equipos modestos de #Argelia y Francia, y de Halima, su madre marroquí, Mahrez se nutría de dos culturas y dos historias que le marcaron desde pequeño.
Sinclair falla un penalti mientras Canadá empata con Nigeria en el partido inaugural de la Copa del Mundo Femenina
Christine Sinclair, la delantera del equipo de Canadá, falló un penalti en el empate 0-0 contra Nigeria en el primer partido de la Copa del Mundo Femenina. La arquera Chiamaka Nnadozie fue clave para el equipo nigeriano al detener el tiro desde el punto penal. A pesar del resultado, el grupo queda abierto para ambos equipos.En casa se hablaba de #fútbol como de una religión
En casa se hablaba de fútbol como de una religión. Ahmed, que murió de un paro cardíaco cuando Riyad tenía apenas 15 años, dejó una promesa que Mahrez nunca olvidó:
