El entrenador del PSG pidió no dar peso a todas las críticas tras la vibrante victoria 5-4 ante el Bayern y, a la vez, afronta la vuelta con la baja de Hakimi y la tranquilidad de haber visto a su equipo volar en ataque. Un duelo que pasará a la historia y que sigue dando tela para cortar.
En París se vivió una de esas noches que quedan grabadas en la memoria de los aficionados: un 5-4 en la ida de las semifinales de la Champions entre el #PSG y el Bayern que desató todo tipo de #opiniones y encendió el debate sobre el equilibrio entre ataque y defensa.
El protagonista principal, el español Luis Enrique, dejó claro que no todas las críticas merecen la misma atención. En su opinión, hay comentarios que no aportan nada y que, por eso, no hay que respetar por completo. De forma contundente, dejó claro que el #fútbol vive de las ideas, pero también de la libertad para opinar, siempre que estas valoraciones no se carguen de insultos o descalificaciones gratuitas.
La charla previa al encuentro de Liga ante el Lorient dejó ver la misma idea: hay que disfrutar del juego de los creadores y de los atacantes, siempre que el conjunto esté entero para sumar puntos.
Y es que, a pesar de la baja por lesión de su lateral derecho titular, Achraf Hakimi, el técnico asturiano mostró tranquilidad de cara a la vuelta en Múnich.
Hakimi, lesionado, no podría estar sobre el césped para la cita decisiva que decidirá si el PSG avanza a la final de la competición más importante a nivel de clubes en Europa.
En lo deportivo, Dembélé dio una de las imágenes más destacadas del partido al celebrar un gol que formó parte de un recital de goles. Fue uno de los nueve tantos que se repartieron en el choque parisino, una cifra que habla de un encuentro de ida frenético, lleno de transiciones rápidas y momentos en los que los atacantes parecían superar a los defensas una y otra vez.
El propio #Luis Enrique admitió que el encuentro fue único, casi de cine, donde los delanteros se impusieron a las líneas defensivas, sin que ello signifique que el equipo haya descuidado su estructura defensiva.
Las palabras del técnico fueron acompañadas por una reflexión de cara al reto de la vuelta. “No puedo estar frustrado. Es un partido único de fútbol. Ha sido increíble porque los atacantes han salido victoriosos en muchas acciones, no porque haya fallos defensivos”—parecía decir—“pero como equipo debemos seguir disponibles para la segunda batalla”.
Sinclair falla un penalti mientras Canadá empata con Nigeria en el partido inaugural de la Copa del Mundo Femenina
Christine Sinclair, la delantera del equipo de Canadá, falló un penalti en el empate 0-0 contra Nigeria en el primer partido de la Copa del Mundo Femenina. La arquera Chiamaka Nnadozie fue clave para el equipo nigeriano al detener el tiro desde el punto penal. A pesar del resultado, el grupo queda abierto para ambos equipos.Esa sensación de que el juego puede ser tan espectacular como exigente acompaña al PSG de cara a la vuelta, donde la baja de Hakimi obliga a ajustar posiciones y a buscar soluciones en el amplio mercado de recursos ofensivos que maneja el club.
Exfutbolista francés y voz muy autorizada para analizar el fútbol moderno
Entre quienes se acercaron a opinar sobre el choque está Thierry Henry, exfutbolista francés y voz muy autorizada para analizar el fútbol moderno.
Henry, que sigue desde su rol en España una de las semifinales paralelas entre el Atlético de Madrid y otro gigante europeo, apuntó una crítica bastante clara: no quiere un 5-4.
Prefiere un 1-0, ya que, según su lectura, el fútbol actual está demasiado regido por la velocidad de las redes sociales y por jugadas individuales que pueden encandilar a corto plazo, pero que no siempre traducen un proyecto colectivo sólido.
En su visión, el deporte debe conservar el equilibrio y el espíritu de equipo, no solo la espectacularidad de un marcador alto.
Con todo, el partido de ida quedó grabado en la memoria como un ejemplo de lo que puede ofrecer el fútbol moderno cuando los dos equipos salen a atacar sin medidas excesivas.
El Bayern, según palabras de Luis Enrique, es el rival más fuerte al que se ha enfrentado desde que llegó al PSG, y la posibilidad de un triunfo en la vuelta es, para muchos, un reto épico que podría definir el rumbo de la eliminatoria y, por supuesto, del propio presente del club parisino.
El técnico español mantiene la confianza en sus jugadores, confiando en que, a pesar de las adversidades, el PSG tiene argumentos para pelear hasta el final y, si todo sale bien, seguir sueñando con la Liga de Campeones.
Este encuentro ya forma parte de la historia reciente de la competición, y su revisión quedará como muestra de una era en la que el fútbol parece moverse al ritmo de Tik-Tok, donde las redes sociales pueden magnificar un resultado, pero también servir de espejo para analizar cómo se compone un equipo capaz de generar fútbol de alto voltaje.
Las próximas horas serán decisivas para confirmar si el PSG puede darle la vuelta a la eliminatoria o si el Bayern logrará hacer valer su fuerza en casa.
Con información de agencias.
