Recuento ampliado de la vuelta de Lisandro Martínez a las canchas tras la rotura del ligamento cruzado anterior, su proceso de rehabilitación y el impulso que encontró en su familia y en el sueño de competir en el Mundial 2026.
La respiración se hizo más pesada para él y para todos los que le rodean, porque ese paréntesis coincidía con un momento personal que también dejó huella: poco antes había formado una familia y se había convertido en padre.
Nueve meses después del último encuentro que disputó contra Crystal Palace en la Premier League, Martínez consiguió regresar al Manchester United, y lo hizo con señales claras de que su mejor versión estaba por venir.
En una entrevista extensa para AFA Estudio, el canal oficial de la Asociación del #fútbol argentino, el zaguero habló sin rodeos sobre el camino que recorrió para volver a estar en el día a día de la competencia.
Expresó que la sensación física, una vez superada la fase más dura de la rehabilitación, se fue fortaleciendo con el paso de las semanas y que, a nivel mental, el proceso fue igual de decisivo.
“Me siento muy bien; pensé que sería más duro volver, pero el viaje fue progresivo y el club hizo un trabajo excelente para acompañarme en cada paso”, afirmó, buscando transmitir una image de tranquilidad y confianza en el plan trazado por el cuerpo técnico y los médicos del club.
La #recuperación no se limitó a lo físico. Martínez describió una reinvención total: empezar de cero, en todos los aspectos, desde lo físico hasta lo personal, pasando por la mentalidad y la forma de encarar los partidos.
Reconoció que el dolor y la incertidumbre pueden desalinear incluso a los jugadores más experimentados, y que en esos momentos clave se aferró al apoyo de sus cercanos.
“Te sientes que ya no eres el mismo jugador; ese es un desafío interno que hay que afrontar con paciencia y disciplina”, comentó, intentando traducir en palabras esa mezcla de dudas y determinación que lo acompañó durante la fase de rehabilitación.
Antes de la lesión ya era reconocido por su carácter competitivo y por haber formado parte del combinado nacional que conquistó la Copa del Mundo en Qatar 2022
La trayectoria reciente de la carrera de Martínez también aporta contexto a su historia. Antes de la lesión ya era reconocido por su carácter competitivo y por haber formado parte del combinado nacional que conquistó la Copa del Mundo en Qatar 2022.
Esa experiencia pesó como aliciente para él en la etapa de retorno, recordándole que el fútbol exige resiliencia y constancia. En el relato que dio para la transmisión de AFA Estudio, el defensor reforzó la idea de que aquel periodo de adversidad dejó una impresión duradera: “ante la adversidad es cuando uno demuestra su verdadera personalidad; me encontré conmigo mismo, conecté con mis raíces y puse toda la energía en avanzar día a día”, señaló.
Una de las líneas más emotivas del testimonio se relaciona con el motor que encontró para no rendirse: el nacimiento de su hija. Martínez aseguró que esa nueva responsabilidad se convirtió en un motor diario, que lo llevó a entrenar con más foco y a mantener la disciplina fuera del terreno de juego.
“Cuando me lesioné, pensé que no había vuelta atrás; sin embargo, la llegada de mi hija me dio un propósito renovado para seguir luchando y entregar lo mejor en cada sesión”, relató, enfatizando que los valores familiares son una brújula en momentos de dificultad.
El Mundial 2026, por su parte, aparece como una meta clara y plausible para el jugador ya asentado en su mejor versión física y mental. Aunque la mirada está puesta en su rendimiento con el United, Martínez no esconde que el sueño de contribuir de forma decisiva para la Albiceleste impulsa cada entrenamiento y cada minuto en el campo.
Además, valor político y humano: admite que debe lidiar con críticas y expectativas, pero sostiene que la crítica debe existir para el crecimiento; lo que cuenta es la constancia, la ética y la calidad de su trabajo detrás de cámara.
