Un retraso de seis horas en un vuelo de hinchas argentinos terminó convirtiéndose en un show improvisado de Carlos 'La Mona' Jiménez, dejando a bordo una anécdota inolvidable y un encuentro inolvidable con Messi.
El nerviosismo por una demora de seis horas terminó dando paso a una auténtica fiesta cuartetera, improvisada a casi 10 mil metros de altura, gracias a un show de Carlos 'La Mona' Jiménez.
El avión, lleno de hinchas que iban a #Dallas para apoyar a la #Selección Argentina en su partido frente a Austria, debía hacer un salto corto desde Kansas City, pero el despegue se pospuso hasta la tarde.
En ese contexto de paciencia agotada, la figura del cuartetero cordobés apareció para alivianar la tensión y convertir la situación en una experiencia para recordar.
Tomó el micrófono que normalmente usan las azafatas y, sin escenario ni protocolo, se puso de pie y compartió con todos sus clásicos. Al principio hubo miradas curiosas; después llegaron las sonrisas; y poco a poco los teléfonos comenzaron a grabar aquel momento. En cuestión de segundos, el ritmo característico del #cuarteto invadió el interior del avión y el sonido de Beso a Beso se convirtió en banda sonora de la espera.
El artista, con su carisma habitual, terminó de convertir la escena en una fiesta colectiva, y para cerrar dejó una licencia especial en la letra: dijo que ese día y esa ruta los llevaba a Dallas para ver a los campeones del mundo.
No hizo falta un escenario para que la gente aplaudiera; la improvisación funcionó y la anécdota quedó guardada en la memoria de muchos a bordo.
La escena no solo fue una ocurrencia aislada. Entre los pasajeros se encontraban campeones de la historia del #fútbol argentino como Ubaldo Fillol, Ricardo Giusti y Julio Olarticoechea Tapia. En un mismo avión convivieron varias generaciones de aficionados: ídolos, artistas y seguidores unidos por la misma ilusión mundialista.
Sinclair falla un penalti mientras Canadá empata con Nigeria en el partido inaugural de la Copa del Mundo Femenina
Christine Sinclair, la delantera del equipo de Canadá, falló un penalti en el empate 0-0 contra Nigeria en el primer partido de la Copa del Mundo Femenina. La arquera Chiamaka Nnadozie fue clave para el equipo nigeriano al detener el tiro desde el punto penal. A pesar del resultado, el grupo queda abierto para ambos equipos.Participó de las transmisiones de AFA Estudio
Antes de ese momento acoplado al tiempo del viaje, La Mona ya había tenido un contacto directo con la Selección. Unos días antes, el cantante sorprendió al plantel con una visita privada en la concentración de Kansas City, participó de las transmisiones de AFA Estudio, recorrió la intimidad del búnker albiceleste y brindó un show exclusivo para los futbolistas, que respondieron con risas, aplausos y cantos.
Esa cercanía con el equipo se sumó a la historia de un recorrido que, para el público, parecía escrito en la ruta entre ciudades y sueños.
Uno de los momentos más emotivos para La Mona llegó poco después, cuando afirmó haber cumplido su sueño a los 75 años: conocer a Lionel Messi.
Contó que el capitán es tal como se lo imagina: humilde, cercano y con una grandeza que trasciende lo deportivo. Messi, por su parte, aceptó la ovación y para el artista fue un instante que irá más allá de la cancha: compartir el primer plano de la conversación, cantar juntos y ver al líder del equipo desde la primera fila.
Ahora, con la Selección a punto de emprender el viaje definitivo a Dallas para enfrentarse a Austria, La Mona promete seguir alentando al equipo en su propio recorrido mundialista.
Mientras miles de argentinos ocupan aeropuertos, rutas y estadios de Estados Unidos, él continúa haciendo lo que mejor sabe: llevar alegría y unión, sin importar la altura ni la distancia.
Porque, para un buen cuartetero, el escenario está donde haya gente lista para bailar, cantar y creer que todo es posible cuando la albiceleste está en juego.
