Relato detallado en lenguaje cercano sobre el gol que Hakan Şükür anotó a los 11 segundos en el partido por el tercer puesto entre Turquía y Corea del Sur en el Mundial de 2002, y su impacto en la historia del torneo.
Este gol relámpago, que abrió el marcador apenas iniciar el encuentro, se ha convertido con el paso de los años en el registro más veloz de la historia del torneo.
Aquel saque inicial dio el pistoletazo de salida a una secuencia de jugadas en la que #Turquía mostró una presión alta desde el pitido inicial. Ilhan Mansız, con una lectura de juego de élite, recuperó el balón tras un robo a Hong Myung-bo y lanzó la jugada decisiva. Şükür, que recibió el balón dentro del área, batió a Lee Woon-jae con un toque preciso y limpio, y lo hizo antes de que el reloj marcara 12 segundos.
En Daegu, el estadio fue testigo de una marca que parecía imposible de superar, y que, hasta la fecha, permanece inalcanzable para la mayoría de los futbolistas.
La trascendencia de este tanto no se limita a la estadística. Es, para el #fútbol turco, uno de esos momentos que se recuerda con orgullo porque dejó claro que aquel equipo podía competir al máximo nivel incluso contra grandes potencias del planeta.
El partido terminó 3-2 a favor de Turquía, una victoria que dejó a los aficionados turcos celebrando una de sus mejores actuaciones en la historia de la Copa del Mundo.
Para Corea del Sur
Para Corea del Sur, ese duelo de tercero y cuarto puesto fue una prueba de carácter ante su público, que había soñado con un triunfo que les hiciera perder el sueño de los organizadores.
Sinclair falla un penalti mientras Canadá empata con Nigeria en el partido inaugural de la Copa del Mundo Femenina
Christine Sinclair, la delantera del equipo de Canadá, falló un penalti en el empate 0-0 contra Nigeria en el primer partido de la Copa del Mundo Femenina. La arquera Chiamaka Nnadozie fue clave para el equipo nigeriano al detener el tiro desde el punto penal. A pesar del resultado, el grupo queda abierto para ambos equipos.Si miramos la historia de los goles más rápidos en Mundiales, nos encontramos con tres marcas que brillan en la memoria. El segundo registro más veloz pertenece al checoslovaco Vaclav Masek, quien anotó a los 16 segundos frente a México en Chile 1962. En tercer lugar, aparece Ernst Lehner, con un tanto a los 25 segundos ante Austria en 1934. Son datos que sirven para entender lo extraordinario del lanzamiento turco de 2002, pero también para ver la evolución del fútbol a lo largo de las décadas: cada año se buscan nuevos ritmos, cambios y sorpresas que pueden cambiarlo todo en un abrir y cerrar de ojos.
El Mundial de 2002, celebrado en #Corea del Sur y Japón, tuvo además ese valor añadido de haber sido la primera vez en la historia que dos países fuera de Europa coorganizaran una Copa del Mundo.
Turquía aprovechó aquella ventana para desplegar un fútbol práctico y veloz, que se combinó con la ilusión de un país que vivía su mejor momento futbolístico reciente.
Şükür, que ya había dejado huella en clubes europeos y que era uno de los referentes de la plantilla turca, pasó a la historia como el jugador que rompió el cronómetro en un Mundial, un logro que, bueno, se recuerda incluso cuando no hay televisores encendidos.
