Paráfrasis ampliada de la noticia sobre el cruce entre Marcelo Gallardo y Andrés Merlos y la expulsión durante el partido River Plate vs Argentinos Juniors en La Paternal, con contexto histórico.
Según adelanta el diario Olé, el entrenador se acercó al árbitro sin rodeos y le afirmó que era un mal árbitro. Frente a ese señalamiento, Merlos respondió con una ironía: no podría dormir esa noche después de escuchar esas palabras. Gallardo, sin endulzar su tono, habría rematado con una acusación más contundente: además de ser un mal árbitro, era una mala persona. A partir de ese momento, la escena pareció acercarse a la ruptura, y allegados tuvieron que intervenir para evitar que las palabras migraran a un enfrentamiento físico en la antesala de los vestuarios.
durante un River 3-0 Barracas Central en la Copa Argentina
Esta tirantez entre Gallardo y Merlos no es nueva. En 2022, durante un River 3-0 Barracas Central en la Copa Argentina, el entrenador habló de forma crítica del arbitraje y dejó claro su disgusto con algunos fallos del árbitro.
"El equipo hizo un buen partido pese a Merlos", dijo entonces, pero añadió que no se vio un árbitro sólido, aunque la entrega del equipo fue destacable.
Esa crónica dejó al descubierto que la relación entre el técnico y Merlos venía con un plus de tensión que se reactivó en el encuentro reciente.
En la noche en cuestión, la protesta de Gallardo por momentos menores no cobrados fue evidente: un saque de esquina que le fue concedido y que apareció en la réplica de forma discutible, además de otras decisiones discutibles para los de Núñez.
En el preciso instante de la jugada, el cuarto árbitro, Guido Mascheroni, tuvo que intervenir ante el cruce que se volvió más intenso cuando el Muñeco le puso la mano en la nuca durante un intento de separar posiciones.
Matías Biscay, su asistente, también se aproximó para calmar la situación y evitar que el episodio rebase a los vestuarios.
En la secuencia que captó la atención de la sala de prensa, Gallardo aplaudió irónicamente una falta que Merlos cobró sobre Montiel; parece ser que el gesto fue interpretado como una burla a la decisión.
El árbitro no lo dejó pasar: se acercó, le mostró la roja y la escena quedó cerrada para el cierre del partido. Aunque Gallardo serenó su actitud para las cámaras tras el anuncio de la expulsión, la incertidumbre quedó en el ambiente y la conversación entre las partes continuó en los pasillos.
Este episodio deja la pregunta sobre el grado de confianza entre River y el cuerpo arbitral, y si habrá un informe que aclare cada detalle de lo ocurrido.
Por ahora, la noticia se guarda como un hecho que agrega una nueva capa a la historia entre el entrenador más exitoso del club y el árbitro que ofició el encuentro.
