Estudiantes derrotó 2-1 a Boca en un encuentro disputado en La Plata, con dominio en los momentos determinantes y dos goles derivados de balón detenido. Boca, con varias bajas y jóvenes en el once, no pudo igualar tras el segundo tanto local.
El encuentro mostró a un Boca con un once mixto, marcado por lesiones que dejaron a Cavani, Merentiel, Giménez y Janson fuera de la convocatoria, lo que obligó a un recambio generacional y a confiar en figuras emergentes.
Estudiantes, por su parte, fue más claro en los momentos decisivos y manejó mejor las situaciones que se presentaron en el tramo inicial del partido.
Este resultado representa el primer tropiezo de Boca en el Apertura y coloca al equipo platense en una posición favorable al inicio del torneo.
El desarrollo del encuentro dejó ver a Boca intentando imponer la iniciativa con juego fluido, pero con dificultades para traducir la posesión en ocasiones claras frente a una defensa rival que se mostró atenta.
La visita tuvo una oportunidad notable cuando Alarcón, desde la banda izquierda, soltó un remate que se perdió por encima del arco de Iacovich. Sin embargo, el momento definitorio llegó a los 28 minutos, cuando Estudiantes ejecutó un córner desde la izquierda y Santiago Núñez, ganándole la espalda a la marca, conectó de cabeza tras el centro de Benedetti para abrir el marcador y poner a su equipo en ventaja.
Ese tanto cambió el partido: Boca sintió el golpe y, pese a intentar reponerse, recibió el segundo tanto tras otra acción de balón parado. En este caso, Leandro González Pirez se elevó por encima de Lautaro Blanco para rematar de cabeza y colocar el 2-0 que parecía encaminar el resultado para Estudiantes.
Boca, con la baja de varios titulares, intentó recuperar terreno en el complemento mediante cambios clave: Gelini y Aranda ingresaron para aportar dinamismo, y Williams Alarcón ocupó la banda izquierda en lugar de Ander Herrera.
Luego, Marchesín respondió con dos atajadas destacadas ante remates de Carrillo y Meza, mostrando que la historia podría haber cambiado si algunos remates hubiesen entrado.
También descolgó un fuerte remate desde lejos el guardameta de Boca, evitando un tercero que hubiera roto el partido.
En el tramo final, Boca insistió con mayor intensidad. Gelini demostró velocidad y Aranda combinó con los centrales para generar ocasiones, mientras que Zeballos encontró el gol para acortar distancias tras un pase de Gelini que dejó a la defensa rival a la deriva por el segundo palo.
Y Estudiantes respondió con solidez defensiva y paciencia para controlar el tiempo del partido
Con diez minutos por disputarse, el encuentro entró en una fase de lucha cerrada: Boca presionó sin conseguir igualar, y Estudiantes respondió con solidez defensiva y paciencia para controlar el tiempo del partido.
El estadio UNO vibró con la presión boquense, pero el esfuerzo no alcanzó para torcer el resultado.
Este triunfo refuerza la idea de que Estudiantes puede competir de igual a igual en este Apertura. Boca, por su parte, mostró destellos de reacción, pero dejó la sensación de que aún necesita afinar su conexión en ataque y, sobre todo, reducir los errores en defensa para no permitir que su rival se vaya al descanso con una ventaja que luego resulta difícil de remontar.
En una atmósfera de alta intensidad y con la presencia de varios jóvenes, el encuentro evidenció el sello emocional del #fútbol argentino, capaz de cambiarse en un instante y de exigir lo mejor de cada equipo.
